En un partido chato y con poco fútbol, River dominaba el Superclásico y empezaba, de a poco, a empujar a su rival contra su área. Pero en la última jugada del primer tiempo, Boca se puso en ventaja con un gol de Leandro Paredes de penal, tras una acción llena de errores defensivos.
Fue una jugada calcada a la que 30 segundos casi termina en gol de Boca. Y muy parecida a una en el comienzo del encuentro. Leandro Paredes apareció solo en mitad de cancha, lo dejaron pensar y sacó a relucir su jerarquía. Buen pase de tres dedos a la espalda de la línea defensiva del Millonario.
Con Marcos Acuña habilitando del otro lado y Lucas Martínez Quarta perdiendo el duelo individual con su marca. Miguel Merentiel quedó solo dentro del área y pateó. El remate dio en el brazo de Lautaro Rivero y, tras ser llamado por el VAR, Darío Herrera cobró penal. Paredes lo cambió por gol.
Más temprano, LMQ le había ganado una disputa similar a Merentiel. En la segunda acción de ese estilo, apenas antes del gol, el delantero de Boca definió de cachetada y la pelota acarició el palo. River no tomó nota de ese llamado de atención, porque instantáneamente hubo una jugada igual. Y terminó en el 0-1.
