Juan Pablo Carrizo manifestó las sensaciones que tuvo en su vuelta y consideró como justo y positivo el empate conseguido en Sarandí ante Arsenal.

Cuando iban nueve minutos del segundo tiempo se vio una de las características más representativas de JP. La pelota llegó a sus pies y enganchó frente a Luciano Leguizamón, quien estuvo a punto de quitársela, a pocos metros del arco. Más allá del susto que le generó a los hinchas, esa postal dejó en claro que el arquero mantiene firme sus costumbres y la seguridad enorme que tiene para desarrollar su repertorio.

“Esperaba este momento desde que me lesioné, ansiaba el regreso. Lo tomé con mucha calma gracias al médico, al kinesiólogo y, sobre todo, a mi familia, porque me supieron entender”, expresó Carrizo, antes de ser el último jugador de River en subirse al micro. “De mi parte, lo importante era brindarle seguridad al grupo y transmitirle tranquilidad. Me sentí muy cómodo y creo que hice una tarea aceptable”, agregó.

Con respecto a la acción donde causó el susto de todo River, Carrizo fue autocrítico y sincero a la vez: “En algún momento me saldrá mal. Quizás fue un poco más provocada que lo normal. Eso demuestra que yo me siento muy bien y tengo confianza. Es mi manera de jugar, espero que lo interpreten de buena forma. Por ahora tengo la fortuna de mi lado. Voy a trabajar para que siga estando de mi parte y para que mis errores no se conviertan en gol”.

Además, el arquero se fue conforme con el 1-1: “Creo que fue justo porque los dos equipos tuvieron situaciones como para ganarlo sobre el final. Por cómo se presentó el partido y por el rival, me voy contento por haber rescatado un punto”.

Imagen: La Página Millonaria | Federico Peretti