Comenzó la danza de nombres para reforzar a River el año que viene. Y, en uno de los puestos que más se necesitan reforzar, apareció el nombre del goleador, quien tuvo un breve paso por el club, en donde se lesionó una rodilla, y un par de años más tarde se puso la camiseta de Boca.
A la esperanza de poder contar con Darío Cvitanich, quien finalmente no tiene todo arreglado con Pachuca, se les sumaron dos alternativas más, según publicó Olé: Luciano Figueroa y Joaquín Boghossian, la revelación del Newell’s que se quedó segundo en el reciente Torneo Apertura.
Delanteros por afuera y de otras características sobran en este plantel, como los casos de Diego Buonanotte, Ariel Ortega, Mauro Rosales o Daniel Villalva. A Rogelio Funes Mori hay que llevarlo de a poco y por eso se piensa en un 9 con chapa. En este contexto, el apuntado era el ex Banfield, quien todavía no firmó con el club mexicano. Sin embargo, el uruguayo se convirtió el alternativa, aunque su precio sería un problema para que llegue al Monumental y la negociación no será fácil.
¿Y Figueroa? El rubio se fue muy enojado de River con la dirigencia anterior, debido a que no completó su ciclo y tuvo que volverse a Villarreal, en medio de la recuperación de la rotura de ligamentos que sufrió una noche contra Estudiantes de La Plata, en Núñez. El ex Central había marcado un gol ante Banfield y otros dos más en Santa Fe, frente a Colón.
Más tarde, Boca lo repatrió y el goleador había dicho que al único equipo que no le gritaría un gol es a Rosario Central y recordó de muy mala manera su paso por Núñez. Es verdad que fue con otra Comisión Directiva y que fue con Daniel Passarella, actual presidente, con el que tuvo esa pequeña racha goleadora.
Imagen: Fotobaires.