El arquero integró el equipo vestido de negro en la primera práctica de fútbol, pero tuvo que salir a raíz de una molestia que sufrió en el segundo tiempo, aunque no se trataría de nada grave.
Iban 14 minutos del complemento cuando Daniel Vega sintió una paralítica y dejó su lugar para que el médico Luis Seveso lo atendiera a pocos metros del campo de juego.
La situación llamó la atención del grupo de socios ubicado en la Belgrano baja, pero no ocurrió nada para encender la alarma y pensar que la historia de Juan Pablo Carrizo podía repetirse.
El Indio se marchó luego de hablar con el doctor y seguramente no tendrá inconvenientes para integrar el banco de suplentes el próximo domingo, cuando River reciba a Huracán, por la segunda fecha del Torneo Clausura.
Imagen: La Página Millonaria.