“Coincidimos en muchas cosas con D’Onofrio”, dijo Ramón Díaz a mediados de diciembre, tras la primera reunión que mantuvo con el presidente electo del club. Ahora, qué pasó o qué cambió en apenas 161 días para que el técnico más ganador de la historia del club terminara renunciando a su cargo. Para que hiciera explotar semejante bomba en medio del momento de mayor tranquilidad y júbilo que atravesó River en los últimos diez años.
Para encontrar la respuesta basta con hacer un breve racconto del pasado, que tuvo en el primer encuentro entre el Pelado y el por entonces presidente electo al capítulo inicial de este inesperado desenlace. El 17 de diciembre, D’Onofrio recibió en su casa de Barrio Parque al riojano con la misiva de revisar la polémica renovación del contrato que el técnico había firmado con un inescrupuloso Daniel Passarella.
Allí, el presidente le explicó al entrenador que River no podía pagar la suma que le habían prometido aquellos que, mientras firmaban, huían como ratas por tirante. Y allí, muy cordialmente, Ramón aceptó modificar el vínculo en unos términos más razonables. “Nosotros queremos el bien del club y nuestro contrato va a ser revisado. Estamos dispuestos a ayudar en todo lo que sea necesario“, explicó en ese momento, al mismo tiempo que bajó notablemente el perfil. A partir de ahí, ya no hubo más chupetines ni nada que se la pareciera.
Fue el primer cruce y terminó con Ramón dando el brazo a torcer. Justo él, que días antes le había respondido a D’Onofrio en plena conferencia de prensa que no iba a permitir que nadie le explicara qué hacer en River. “Conozco demasiado bien este club, no es necesario que ninguno se permita decir lo que tengo que hacer porque yo sé lo que tengo que hacer”. Clarito.
El segundo encontronazo tuvo mucho que ver con esa última frase. Es que sobre el final del mercado de pases, los dirigentes acercaron a Bruno Urribarri en condición de jugador libre y bajo un visto bueno que surgió de la Secretaría Técnica, no tanto del cuerpo técnico. La remake del duelo que nunca fue entre Enzo Francescoli, con todo lo que su imagen implica, y el riojano. Incluso, en los primeros amistosos del verano, Ramón había dejado en claro que su intención pasaba por instaurar la línea de tres en defensa.
Y ese mismo contrapunto volvió a quedar manifiesto tras la bochornosa caída ante Colón: “El técnico sabe si estos chicos están para cumplir esa función. Por lo que vimos, parecería que no, pero él tomó esta decisión y bueno, ahí está lo que vimos”, declaró D’Onofrio, marcándole el terreno al riojano en base a un malestar que coincidía con las críticas del hincha. Cómo habrá sido la presión del Mundo River, que al siguiente partido Ramón retomó la línea de cuatro y la mantuvo hasta el final del campeonato. Eso sí, Urribarri jamás debutó.
Pero el quiebre final se produjo luego del polémico agradecimiento de Ramón hacia Los Borrachos del Tablón. Ahí, D’Onofrio le pidió en privado y públicamente al entrenador que se retractara. “La opinión de Ramón fue completamente fuera de lugar”, tiró, y al día siguiente, en conferencia de prensa, el riojano dio marcha atrás.
Entonces, tanta sumisión tuvo sus consecuencias. El Pelado -como él mismo declaró- no se bancó que le dijeran lo que tenía que hacer. Mientras tuvo rienda suelta para incorporar a los Fabbro y firmar contratos exorbitantes, no hubo problemas, pero cuando le marcaron la cancha desde todos los sectores, incluido desde la contratación de refuerzos, explotó. Por lo que esperó agazapado su oportunidad y se cobró revancha cuando alcanzó la cresta de la ola. Esa que tanto ansiaba todo River.
Recién ahí, después de revalidar su condición de técnico más ganador de la historia, se plantó y renunció. Justo cuando el hincha empezaba a ilusionarse con volver a ser, cuando empezaba a creer que con Ramón el regreso a la gloria era posible. Justo cuando, en definitiva, el Pelado se había ganado en la cancha la idolatría absoluta también de aquellos que lo miraban de reojo. Pero se fue y no tuvo en cuenta que con esa decisión que le refregó a los dirigentes en realidad no hizo más que darle la espalda a River y su gente. Gracias Ramón, hasta la próxima.
+ Ramón, en diciembre: “Coincidimos en muchas cosas con D’Onofrio”.
+ Factor común:Ramón volvió a dejar su cargo siendo campeón.
+ El anuncio de River:así fue cómo el club dio a conocer la inesperada noticia.
+ El DT del Súper:Zapata será el encargado de reemplazar a Ramón en México.
+ RANKING:repasá todos los títulos de Ramón en River.