Walter Acevedo no sólo aportó marca, sino que también fue uno de los conductores del equipo, con criterio y precisión para avanzar y encontrar los espacios.
Los aplausos desde las tribunas cuando la voz del estadio anunció el cambio fueron elocuentes. Iban 32 minutos del segundo tiempo y Ezequiel Cirigliano entraba en lugar de Acevedo, de gran tarea durante todo el partido. El 5 cumplió con la misión de repartirse el círculo central con Matías Almeyda y fue clave en ofensiva.
En la gran jugada colectiva del primer gol, Acevedo llegó hasta las cercanías del área para darle la pelota a Mariano Pavone, quien asistió de manera perfecta a Erik Lamela. De todas formas, ya había mostrado cualidades que lo posicionaban como una de las figuras de River, buscando varias veces a Paulo Ferrari y dándole un ritmo constante a cada avance.
El rendimiento de Acevedo fue reconocido por miles de fanáticos y, una vez más, quedó en claro que la dupla que conforma con el Pelado es vital para el funcionamiento de River como motores en el medio. Ambos neutralizaron los ataques rivales por su zona, se encargaron de ordenar al equipo y, como si fuera poco, contribuyeron para mirar al arco de enfrente.
Imangen: Federico Peretti | La Página Millonaria