(San Pablo – Enviados especiales) La Selección Argentina quiere tomarse revancha de Alemania y levantar la Copa tras 28 años. Desde las 16 se enfrenta a los germanos para recuperar la gloria.

28 años pasaron. Toda una generación vive de la gloria que le contaron sus padres, sabiéndose entre los mejores del mundo, pero sin haber saboreado esa satisfacción. En ese Mundial de México, donde Maradona se consagró definitivamente, Argentina levantó por segunda y última vez la Copa del Mundo.

Todo el país aguarda esta final con ansia de revancha, como el partido definitorio. Porque tras la final ganada en el ’86, y la perdida en la “estate italiana” de Roma en el ’90, Alemania eliminó a la Argentina de los últimos dos Mundiales, por penales en el 2006, con una derrota que todavía duele en el 2010.

Pero lo único que importa es el presente, y hay 40 millones de almas quieren, esperan, desean volver a ver a Romero siendo héroe otra vez, como en la Arena Corinthians el último 9 de julio, que fue más celeste y blanco que nunca.

A Micho ordenando el fondo, ganándose su lugar de a poco, peleándola de atrás para convertirse en el arma extra para darle solidez a la defensa.

A Masche corriendo, luchando, trabando, dejando el alma como siempre, en cada pelota, en cada cruce, siendo el prócer que deja la vida por lo colores.

Al Pipa ser el héroe, el artillero temible que penetre la defensa alemana blindada, acorazada, para producir el grito de gloria que desgarre gargantas.

Por último, ver a Lio Messi después de 90 o 120 minutos levantando la Copa en el centro del Maracaná, para que Brasil pueda decir de una buena vez qué es lo que se siente.

Ya pasó el debut con Bosnia. Atrás quedó el susto que produjo Irán. De Nigeria lo único que quedó fue la broma de Enyeama con el árbitro italiano Rizzoli, el mismo que dirigirá la final. También pasó Suiza y el susto del palo en el último minuto. Al fantasma de los fenómenos belgas lo ahuyentó el cazafantasmas Higuaín con su golazo. Robben y compañía cayeron rendidos ante los guantes de Romero.

Lo único que queda es Alemania, que viene confiado tras los siete goles al local. Los cuatro goles en Sudáfrica tienen que ser solo un mal recuerdo, que motive a los nuestros a tomarse revancha. Confiamos en que Masche sepa hacerlo.

Para la final más repetida de la historia, Sabella todavía no confirmó el equipo, pero se espera que la albiceleste repita el equipo que venció a Holanda por penales. Sin embargo, la evolución que viene mostrando Ángel Di María respecto de su lesión es tan importante, que no se descarta que el zurdo del Real Madrid pueda ir de arranque. En ese caso, saldrían Enzo Pérez o el Pocho Lavezzi.

Alemania, en tanto, tampoco propondría cambios respecto al equipo que goleó 7-1 a Brasil en Belo Horizonte, pero se especula que la duda de Joachim Low pasaría por mantener a Miroslav Klose, máximo goleador de la historia de los Mundiales y autor de 3 a la Argentina (uno en 2006 y dos en 2010) entre los titulares, o reemplazarlo por Mario Götze.

POSIBLES FORMACIONES:

ARGENTINA: Sergio Romero; Pablo Zabaleta, Martín Demichelis, Ezequiel Garay, Marcos Rojo; Enzo Pérez o Ángel Di María, Javier Mascherano, Lucas Biglia, Ezequiel Lavezzi; Lionel Messi y Gonzalo Higuaín. DT: Alejandro Sabella.

ALEMANIA: Manuel Neuer; Benedikt Höwedes, Jerome Boateng, Matt Hummels, Philipp Lahm; Sami Khedira, Bastian Schweinsteiger; Thomas Muller, Toni Kroos, Mesut Özil; Miroslav Klose o Mario Götze. DT: Joachim Löw.

DATOS DEL PARTIDO:

ESTADIO: Maracanã (Rio de Janeiro)

ÁRBITRO: Nicola Rizzoli (Italia)

HORA: 16.00 Hs