Aunque sin público visitante, River tuvo un domingo a pura locura superclásica y enmudeció a la Bombonera. Fiesta de ida y vuelta en Núñez y delirio y carnaval en La Boca. El golazo de Lanzini, el frentazo de Funes Mori y… “¡silencio total!”.

Fue un domingo de ensueño, superespecial. Un domingo que comenzó desde muy temprano y bajo una tormenta torrencial que nada pudo hacer para contener a los más de 500 hinchas de La Banda que se reunieron para apoyar al plantel antes de que partiera para La Boca.

Con paraguas, banderas y bengalas de humo, la gente de La Banda se reunió sobre el portón de avenida Udaondo para celebrar su pasión por la camiseta e intentar transmitirles a los 18 jugadores que se concentraban en el Monumental que nunca estarán solos. Nunca, y menos ese domingo.

“Por ese amor, yo te aliento de la cuna hasta el cajón”, juraban, mientras -empapados- daban fe de ello. Fueron casi cuatro horas de cantar sin parar, de una locura descomunal, hasta que el micro que trasladaría al equipo a la Bombonera apareció por el playón interno del Monumental. Pasión o enfermedad total. Lo mismo da, todos se abalanzaron contra el colectivo y conmocionaron hasta el imperturbable de Ramón.

“En todos estos años, nunca vi algo igual”, declararía más tarde el riojano. Y eso sin saber que muchos habían llegado del Conurbano y el Interior del país. Sí, kilómetros y kilómetros de viaje solo para alentar a los jugadores por 5 minutos… No tenía sentido, no tenía razón, solo se trataba de amor. De la simple necesidad de volver a acompañar a la camiseta y aportar su granito de arena para cuando el plantel saliera a jugar a la Bombonera.

A aquel estadio que les había dado la espalda durante los últimos diez años y que en esta oportunidad directamente les había prohibido el ingreso. De ahí entonces esa imperiosa necesidad de manifestar su presencia. Y vaya si resultó efectiva: los jugadores llegaron envalentonados a territorio enemigo, cantando, delirando a esa multitud de hinchas de Boca que, callados, como siempre, los miraba pasar.

De la misma manera que, después de un primer tiempo de cierta zozobra, los defensores de Boca vieron pasar a Lanzini por el medio del área rival. El nuevo verdugo de Boca les asestó la primera estocada. Corajeada de Balanta en mitad de cancha, a lo Eder, a puro huevo, y combinación perfecta entre Teo y el enganche que para éste último hiciera temblar en serio a la Bombonera.

Gol. Un golazo que solo un tiro libre de Riquelme amagó a opacar. Pero no lo suficiente, porque a tres del final, cuando parecía que el anhelo de todo River volvería a frustrarse, apareció el frentazo de Ramiro Funes Mori para sellar la postergada victoria, encumbrar al equipo de Ramón hacia la segunda posición del torneo, alimentar la esperanza, desatar la locura riverplatense en todo el país y, por sobre todas las cosas, enmudecer a La Boca. La apoteosis del placer. La vacunación perfecta, tan esperada, tan soñada, tan inolvidable. Sí, te juro, bostero, nunca nos vamos a olvidar.

+ VIDEO EXCLUSIVO: así despedía la gente al micro de los jugadores (imágenes exclusivas desde el micro):

+ Fotos: Las mejores imágenes de la fiesta en la Bombonera.

+ Fotos: La locura de los hinchas en el Monumental.

+ Video: Reviví los goles que enmudecieron La Boca.

+ Video: El banderazo de la gente en apoyo al plantel.

+ Calificá: Elegí a la figura de La Banda en el chiquero.

+ Uno x uno: Los puntajes a cada jugador de River.

+ Ramón: “A veces me toca venir a La Boca y ganarles”.

+ Funes Mori: “Sentí un silencio total”.

+ Video: Con este clip motivaron al plantel en La Boca.

+ D’Onofrio: “Con el gol de Funes Mori me salió el hincha”.

+ Patanian: “Este triunfo nos lo merecemos todos”.

+ FOTOS: Los afiches dedicados al rival de toda la vida.