El uruguayo, que hace un año debió irse para liberar un cupo de extranjeros, tenía contrato hasta mediados del año que viene, pero firmó hasta fines de 2016. Además, está por conseguir la ciudadanía argentina.
Carlos Sánchez ya no quiere irse de River. El volante uruguayo volvió tras jugar un año a préstamo en Puebla de México y pretende convencer a Marcelo Gallardo para volver a adueñarse del costado derecho del mediocampo.
Ya sin Carlos Carbonero, cuyo préstamo en el Más Grande finalizó el 30 de junio, el charrúa es el principal candidato para reemplazarlo entre los titulares. Y en las últimas horas extendió su vínculo con el club.
Sánchez tenía contrato hasta junio del año que viene, pero decidió renovar por 18 meses más. Así, su nuevo vínculo con River finalizará en diciembre de 2016.
Además, el mediocampista recibirá en poco tiempo la ciudadanía argentina, por lo que dejará de ocupar una plaza extranjera, motivo por el cual debió irse en el inicio de la última temporada.