El volante, que apenas lleva un par de prácticas con sus nuevos compañeros, entró los últimos veinte minutos y mostró participaciones interesantes.
Los goles de Belgrano fueron dos baldazos de agua fría. En el mejor momento de River en el partido, llegó el primer tanto cordobés a dos minutos del entretiempo y, cuando el Millonario intentó salir a comerse la cancha en el complemento, a los sesenta segundos tuvo que ir a buscarla adentro nuevamente.
Por eso, Matías Almeyda tuvo que mover el banco y arriesgar. Con River jugado al ataque, le tocó ingresar a Ariel Rojas. El volante se juntó con Manuel Lanzini para generar juego en los últimos veinte minutos y lo hizo en un buen nivel.
Lejos de brillar, mostró algunos desbordes interesantes, aunque sin mucha precisión en el pase o centro final. Cabe destacar que Rojas fue presentado la semana pasada y todavía no cuenta con muchos entrenamientos junto a sus nuevos compañeros.
Cuando el Millonario ya había descontado y estaba totalmente jugado en ataque, tuvo el empate en sus pies, pero la pelota no le bajó nunca y terminó pegándole muy por encima del arco.