Por las cenizas, el equipo de Almeyda tuvo que alterar su regreso a Buenos Aires y recién llegó esta madrugada. Ahí, el plantel quedó libre hasta mañana.
Los vuelos son un constante dolor de cabeza para River. Si no son las llegadas tarde, son los paros o los inconvenientes climáticos, pero siempre surge un problema que termina alterando su cronograma de viaje.
En esta oportunidad fueron las cenizas las que impidieron que el plantel partiera desde Puerto Madryn tal como estaba previsto.
Por lo que una vez finalizado el partido frente a Guillero Brown, la delegación tuvo que partir con rumbo a Comodoro Rivadavia en micro y de ahí, a las 3.40 de este domingo, hacer combinación con un vuelo hacia Aeroparque.
Ahí, los jugadores quedaron libres hasta el lunes a las 10, horario en el que retomarán los entrenamientos con vistas al partido del próximo sábado frente a Rosario Central.