La lesión de Ledesma, el agotamiento de Cavenaghi y el rendimiento en general fueron la prueba más clara de que Ramón debió alternar nombres para jugar en Córdoba. La del Lobo fue una baja previsible.
Por segunda vez en este torneo, Ramón Díaz hizo caso omiso de las señales que dio el equipo desde el campo de juego y volvió a pagarlo con una derrota. Ya había pasado con su capricho por mantener la línea de tres y pasó nuevamente anoche en Córdoba, a donde el riojano decidió viajar con los mismos jugadores que afrontaron esta seguidilla de partidos que decretó el calendario para esta parte del campeonato.
Lanús, Boca, Newell’s y Belgrano fueron los rivales que River debió enfrentar en tan solo 14 días. Nada descomunal si se tiene en cuenta que en Europa se juega prácticamente dos veces por semana, pero sí determinante para un equipo que llegó al Mario Kempes no solo con la carga de 270 minutos de juego, sino también con el desgaste que le significó la presión y la obligación de ganar o ganar esos tres duelos claves.
Por eso, tras la victoria frente a Newell’s, se esperaba que el Pelado apostara por la rotación para algunos jugadores en particular. Como lo era el caso de Cristian Ledesma, un volante de 34 años que corrió y metió en cada duelo como si tuviera 20, y que frente a los rosarinos se convirtió en el primer cambio del riojano producto justamente del sacrificio que había realizado en el campo.
Pero el técnico decidió mantener a Kranevitter en el banco, y el Lobo terminó abandonando el partido frente a Belgrano a los 38 minutos de juego y con una lesión que podría marginarlo del equipo por más de una fecha. Algo completamente previsible que ocurriera, porque esta no es la primera vez que le pasa. Cómo será que, en la previa, el hincha había advertido a través de una encuesta de La Página Millonaria que en Córdoba debía jugar el juvenil y no Ledesma…
Y eso mismo ocurrió con Cavenaghi. El Torito también denotó ante Newell’s que no estaba en condiciones de seguir afrontando todos los compromisos del equipo. Pero volvió a ser titular y anoche prácticamente no tocó una pelota. Estuvo aislado, como perdido, a contramano del equipo, además de impreciso e irresoluto con la pelota.
También ocurrió con Carbonero y Mercado, quienes habían sido determinantes en los partidos anteriores y en el Kempes casi no tuvieron protagonismo. De hecho, ante Belgrano, River no atacó por el flanco derecho del equipo. Lo hizo de manera esporádica en el segundo tiempo y solo cuando Teo Gutiérrez se volcó por ese costado. O por caso, Álvarez Balanta, defensor imbatible como pocos, tuvo que abandonar el campo ante un leve golpe con Barovero.
O sea, un sinfín de ejemplos que terminaron denotando que aquello que Ramón y los propios jugadores quisieron adaptar a su necesidad y urgencia no espera: o se rota o, como le pasó anoche a River, se pagan las consecuencias.
+ Posiciones:así quedó River en el Torneo Final 2014.
+ Lo que viene:los partidos que le quedan a La Banda.
+ Uno x uno:el análisis de la actuación de cada jugador en Córdoba.
+ Calificá:puntuá el desempeño de cada integrante del equipo.
+ Fotos: las imágenes de la visita de River a Córdoba.
+ La polémica:video del error compartido entre Barovero y Echenique.
+ Los goles:reviví las jugadas más destacadas en Córdoba.
+ Ramón:“Estos errores no pueden volver a ocurrir”.
+ Barovero:“Es raro que el árbitro lo cobre y el línea no”.
+ Baja clave:preocupación por la lesión de Ledesma.