El Millonario arrancó dormido en los dos tiempos y Racing aprovechó para marcar y quedarse con el cuadrangular. Los pibes no pudieron repetir lo hecho ante Independiente.

El paso de River por Mar del Plata no terminó bien. El equipo de Ramón Díaz no pudo imitar lo hecho ante Independiente y Boca, y perdió el invicto en la era del Pelado.

La derrota llegó dos veces por el mismo error: el Millonario salió “dormido” y a los tres minutos de cada etapa, Gabriel Hauche facturó. Primero con un contraataque y después con un cabezazo, cuando insólitamente nadie lo marcaba.

El empate transitorio de Ariel Rojas pareció darle aire a La Banda y también le dio momentáneamente el torneo de verano -gran partido del mediocampista-, pero las fallas en la definición hicieron que los de Avellaneda se quedaran con el cuadrangular.

Es cierto que el riojano puso en cancha a varios pibes (de los titulares, siete eran surgidos de inferiores, más los que entraron). Los pibes hicieron lo que pudieron, pero pagaron muy caro los errores que hoy no se sufren, pero que en el campeonato pueden doler.

Claro, así como después del triunfo del sábado se pidió tranquilidad, esta derrota no es alarmante, aunque significó un mal cierre en la visita de River a La Feliz.

Ya está, ahora se vienen dos Superclásicos y después, el Torneo Final. Buenas oportunidades para reivindicarse de lo hecho hoy y volver a ilusionar a todos, como en los partidos anteriores.