El técnico de River sacó pecho por un nuevo triunfo contra el rival de toda la vida y explicó que el plantel fue inteligente en el Superclásico. Elogió a los goleadores de la noche, pero aclaró que necesitará a todos para pelear por el campeonato.

No pudo disimular la sonrisa de las mejores épocas de River. Ramón Díaz volvió a ganar en La Boca, un escenario que con el correr de los años dejó de ser una pesadilla para el Pelado. Y claro, como no podía ser de otra manera, sacó a relucir su personalidad luego de la victoria.

“Y… los hinchas de Boca seguro esperaban la derrota, pero sabemos jugar este tipo de partidos. Para nosotros es un gran triunfo porque hace muchos años que no ganábamos acá. Fue un partido intenso. Nos teníamos q demostrar si queremos pelear el campeonato. Es increíble como lo vivimos en la semana y mejor que esto no se puede ganar”, se alegró.

“Creo que es el momento justo, lo necesitábamos, el apoyo de la gente antes del partido. El equipo está vivo, fuimos inteligentes tácticamente, hicimos cosas muy importantes”, añadió.

Consultado por Ramiro Funes Mori, el Pelado habló del trabajo previo que realizó para ganarse un lugar. “Se habló tanto de este lateral, tenemos un jugador importante que es Vangioni, pero le dieron dos fechas. El Malevo también había hecho un gran partido, pero lo tuve que cambiar y hoy el Mellizo nos dio el triunfo. Más redondo imposible”, comentó.

“Le tengo que agradecer a Manu (Lanzini) porque contrarrestó el trabajo de Gago. Creo que él tiene esta categoría para hacer este gol, pero el equipo creo que fue muy inteligente”, indicó.

Por último, y pensando en lo que viene, remarcó que necesitará a todo el plantel a disposición para luchar por el título: “Saben que tanto Ponzio como todos los jugadores, los pibes que se quedaron los vemos entrenar y están al cien por cien, y ahora jugamos en una semana tres partidos así que los necesitamos a todos”.

+VIDEO: Los goles de un triunfazo Superclásico.

+Ranking: Los mejores goles de River a Boca en la historia.

+ Video: la felicidad de Ramón con el 2-1 en La Boca.