River tiene que sacar resultados positivos en las primeras tres fechas, no sólo por cuestiones anímicas, sino también para darle batalla a Tigre, hundir a Huracán y acercarse a Independiente. Será clave que no haya más lesionados y Juan José López encuentre el mejor nivel de las piezas desequilibrantes.
Si se toman en cuenta los marcadores obtenidos y el juego desarrollado en los certámenes de verano, la situación es preocupante. Tampoco fue alentadora la práctica de fútbol que se llevó a cabo entre los titulares (1-0, golazo de Matías Almeyda) que se enfrentarán a Tigre y los chicos de la Quinta División, el jueves pasado.
El 3-4-2-1 que utilizará JJ López puede sonar audaz, pero el hecho de que Paulo Ferrari y Juan Manuel Díaz sean los volantes externos, con Walter Acevedo y el Pelado en la contención, desvanece esa premisa. Por supuesto que el DT tiene sus razones, pero más de un hincha debe estar desilusionado con el esquema y los intérpretes.
Mariano Pavone demostró muchas condiciones el campeonato pasado, pero está absolutamente claro que necesita alguien que lo acompañe y logre sacar provecho de su capacidad goleadora. ¿Gabriel Funes Mori? ¿Diego Buonanotte? ¿Fabián Bordagaray? ¿Leandro Caruso? ¿Daniel Villalva? Interrogantes, sobran; soluciones, no…
Lo cierto es que River debe sumar al menos 25 puntos para eludir las preocupaciones vinculadas a la calculadora y el vaso muestra algunos aspectos para observar la mitad llena y otros para mirar el espacio vacío. Tan sólo hay una incorporación que ni siquiera empezará como titular y por ahora no se perfila como una variante de peso.
Imagen: FotoBaires.