Con el tanto de Menseguez, River cortó una racha de 458 minutos sin convertir y le escapó a la peor sequía de su historia. Aunque no pudo evitar otra dura caída en el torneo.
Todo no pudo. Después de tanto esperar, el conjunto dirigido por Ramón Díaz volvió a convertir un gol y, al menos por un instante, dio la sensación de que podría sacarse esa espina por la que tantas críticas había recibido en el último mes y medio.
Su último festejo había sido con Lanús, por la fecha nueve del torneo, cuando Mercado sentenció la agónica victoria de La Banda en el sur. Después vinieron Boca, Newell’s, Belgrano, Rafaela y otra vez el conjunto granate, a quienes no pudo convertirles por más situaciones que generara.
Entonces, encumbró la escalofriante suma de 450 minutos sin gritar y quedó a solo 84 de igualar la peor sequía en la historia del club, que databa del 2010. Sin embargo, anoche en el Monumental, entró a puro ritmo y en apenas ocho minutos despejó todos los fantasmas.
Menseguez convirtió un verdadero golazo con el que hizo tronar a todo el Antonio Vespucio Liberti, al cuerpo técnico y a los jugadores. No fue para menos, parecía que por fin River se sacaba la mufa. Pero no, después llegó el bajón, la expulsión del Lobo, los dos goles de Estudiantes y otro golpe al corazón…
+ El gol: Menseguez cortó la racha con un verdadero golazo.
+ Calificá: Puntuá a los jugadores por su actuación ante Estudiantes.
+ La expulsión: El Lobo se fue expulsado a los 28 minutos de juego.
+ La síntesis: Las estadísticas de la sexta caída de River en el torneo.