(Jujuy – Enviado especial) Con cuatro de Cavenaghi, River goleó a Gimnasia en Jujuy y dejó atrás una semana llena de críticas y rumores extrafutbolísticos. Además, se sacó de encima a un rival chivo y le metió presión a Instituto, que juega mañana. Ahora, faltan 25.
La ronda que hicieron los jugadores una vez finalizado el partido fue todo un símbolo de unidad, luego de una semana que incluyó la primera derrota de River en la B Nacional y un escándalo periodístico que -verdades al margen- volvió a manchar al plantel con temas que nada tienen que ver con la pelota.
El equipo necesitaba una victoria como la de anoche en San Salvador de Jujuy para ponerle fin a esas críticas despiadadas que surgieron luego de aquel partido para el olvido que tuvo frente a Aldosivi. Necesitaba ganarle a un rival difícil y en su propia casa. Es cierto, el Lobo jujeño venía de cuatro derrotas consecutivas. Tan cierto como que en la previa de este encuentro, nadie se animaba a arriesgar un resultado.
De ahí entonces la importancia de este 4-1 que no solo se vio reflejado en el marcador, sino además en cada sector del campo de juego. Allí, en el verde césped de La Tacita de Plata, River se impuso en todas las líneas y de principio a fin del partido. Quizá, el penal insólito que cobró Lunati le facilitó la tarea, pero ello no puede quitarle méritos al equipo de Almeyda.
No porque Cavenaghi estuvo intratable en ataque; Cirigliano, firme en el medio; y la zaga central Maidana-Funes Mori, bien sólida atrás. Lo mismo Abecasis, que volvió tan bien como cuando se fue, y además el Chori logró aportar toda su picardía para que cada córner en favor de Gimnasia se convirtiera en una pesadilla para Crivelli.
En definitiva, el error de Lunati queda reducido a una simple incidencia dentro de un partido que tuvo a un claro dominador. Ese mismo que al menos por ahora mira a todos desde lo más alta de la tabla de posiciones y que este domingo regresará a Buenos Aires con la certeza de haber salido airoso de Córdoba y Jujuy, las dos plazas más complicadas del tan ansiado regreso a Primera.