El atacante de River aseguró que, pese a que podría significar resignar la 10 y tener una mayor competencia, sería impagable compartir equipo junto al cordobés, que aún no resolvió su futuro.
Todo River espera por la respuesta final de Pablo Aimar. Pasaron catorce años desde su partida y su vuelta significaría el retorno de uno de los grandes cracks de los noventa. Y para el plantel también sería una incorporación más que importante.
Manuel Lanzini fue consultado sobre la posibilidad de jugar junto al cordobés y fue claro. “Me encantaría. Para mi es un ídolo por cómo juega y cómo se mueve adentro de la cancha. Es desequilibrante, rápido, de buena pegada. Me gustaría tenerlo de compañero para aprender. Sería muy lindo tenerlo al lado”, comentó.
El 10 de River, en diálogo con Clarín, explicó que no le molestaría competir con Aimar por un puesto: “Acá es competencia pura, eso está más allá. Uno aprende mucho de jugadores así, y más siendo más chico que ellos”.
Con esa premisa, valoró también la llegada de Leonardo Pisculichi. “En River uno tiene que prepararse para la competencia. El que está acá es por algo y no hay que relajarse ni un segundo. Me gusta jugar con competencia y Piscu es un buen aporte para el equipo”, indicó.
Con respecto a una posible venta, aclaró que hasta que no haya algo oficial sólo pensará en River. “Por ahora, tengo la cabeza cien por ciento acá. Las opciones que tengo y que si Dios quiere me van a llegar, las voy analizar y se verá qué es lo mejor para el club, para mi y para mi familia”, señaló.
“La verdad es que, si Dios quiere, voy a analizar lo que me llegue. Hoy en día el fútbol está muy parejo y todas las ligas son muy competitivas. El Mundial demostró lo parejo que está el fútbol, así que veremos. Pero mientras tanto estoy pensando sólo en River”, cerró.