En un equipo carente de fútbol, el enganche volvió a demostrar en Loja que es el único capaz de romper el letargo ofensivo. Con actitud y la ambición de participar, en cada partido ratifica por qué decidió quedarse en el club.

Su presente no es casualidad. El respaldo del cuerpo técnico, una buena pretemporada y la confianza en sí mismo hicieron que Manuel Lanzini dejara de ser aquel juvenil irregular para convertirse realmente en el único jugador del plantel capaz de vestir la número diez.

Desde el inicio del semestre, que comenzó con su rechazo a una propuesta económico infernal para intentar triunfar en el club del cual es hincha, Lanzini fue uno de los jugadores más vertiginosos e importantes del equipo de Ramón. De hecho, el Pelado confió en él en casi todos los partidos: fue uno de los que más minutos ha jugado entre el Torneo Inicial y la Copa Sudamericana.

Y anoche, en medio de la inexplicable actuación de sus compañeros en Loja, no fue la excepción. El enganche fue el único que se animó a encarar a los defensores ecuatorianos y, con su vértigo, generó jugadas que terminaron siendo intrascendentes solo por la falta de compañía.

Aún así se las ingenió para generar la jugada del empate y darle un poco de vida a un River apático. Trasladó la pelota de derecha a izquierda y fue desplazando rivales, para terminar ejecutando una magnífica asistencia que culminó con el tanto del Malevo Ferreyra. Un gol que puede ser fundamental para el duelo de vuelta del próximo jueves en el Monumental.

+ Fotos: Las imágenes de la visita de River a Loja.

+ Uno x uno: El análisis de cada jugador en Ecuador.

+ Calificá: Puntuá la actuación de cada jugador Millonario.

+ Los goles: Reviví los mejores momentos del partido.

+ Ramón: “Quédense tranquilos, vamos a pasar”.

+ Los árbitros: distintos torneos, el mismo mal.

+ Fotos: El recibimiento a River en Loja.