En medio de un presente irregular, el riojano mantiene su intención de que River no caiga en el Monumental. Allí consiguió diez de los 13 puntos que acumuló en las primeras siete fechas del Torneo Final y se mantiene invicto. Adeuda el juego y la estabilidad fuera de Núñez: solo ganó uno de tres.
Las comparaciones son odiosas, pero cuando las similitudes son grandes, como las que se vieron el sábado, con un River apático, resultan inevitables. Frente a Vélez, el equipo de Ramón se demostró tan confuso como en los tiempos más difíciles de Matías Almeyda.
Aunque en ese sentido, si de jugar en el Monumental se trata, a Ramón al menos lo favorecen las estadísticas. En casa, el riojano cosechó mayor cantidad de unidades, no perdió y empezó a demostrar cierta fortaleza.
En el Torneo Inicial, con el Pelado Almeyda como técnico, River arrancó con una derrota en el Monumental frente a Belgrano.Luego, el equipo consiguió buenos triunfos como visitante frente a Estudiantes y Tigre, pero de allí en más, hasta la séptima jornada, el equipo del exvolante central no logró sumar de a tres, acumulando empates con San Lorenzo, Colón y Newell´s, y cayendo contundentemente frente a Vélez en Liniers.
En cambio, Ramón defendió a capa y espada su idea de mostrarse fuerte en Núñez. Comenzó el Torneo Final con el pie derecho, ganó como visitante en Córdoba y defendió los puntos como local, venciendo a Estudiantes y Tigre. Pero los problemas se sintieron cuando el equipo del Pelado salió del Monumental.
Porque luego de la derrota con San Lorenzo, el Millonario derrtotó a Colón en el Antonio Liberti y volvió a caer en Rosario, frente a Newell´s. Mientras que el sábado, en un partido en el que el el Pelado decidió jugar unos metros más atrás de lo habitual y esperar a Vélez, consiguió el primer empate en el campeonato, que le permitió mantener el invicto como local.