Miles de fanáticos se fueron con una sonrisa del Monumental gracias a la victoria 2-1 sobre Newell’s Old Boys. River cortó una racha de tres encuentros sin triunfos y, como consecuencia de ello, en Núñez hubo fiesta.
“Vamos, vamos, River Plate / Hoy te vinimo’ a alentar, para ser campeón hoy hay que ganar”. Tan sólo iban ocho minutos del primer tiempo cuando esas estrofas lograron que miles de voces se unieran en un solo grito. En ese momento, el conjunto de Juan José López sumaba diez puntos y quedaba a cinco de Estudiantes de La Plata, el único puntero del Torneo Clausura.
Sin embargo, el gol de Leandro Caruso encendió el entusiasmo e hizo que River escalara varias posiciones en la tabla. La felicidad duró seis minutos porque Alexis Ferrero perdió ingenuamente la pelota, Claudio Bieler abrió hacia la derecha y Mauricio Sperduti sacó un derechazo cruzado para el 1-1. De todas formas, el autor del primer tanto puso la ventaja definitiva y provocó un estruendoroso “soooy de River…”, con algunas bengalas distribuidas en las tribunas.
El aliento se mantuvo constante, la alegría llegó con la sucesión de pases y la expulsión de Rolando Schiavi (en la vereda de enfrente jugaba igual contra River, pero los arbitrajes eran distintos) generó una serie de silbidos y burlas hacia el defensor. “Yo soy del Gallinero” se transformó en el hit durante los últimos minutos. El pitazo final de Juan Pablo Pompei desató el delirio y el himno que suele acompañar cada victoria: “River, River, River / River, corazón, ésta es tu hinchada que te quiere ver campeón”.
Ahora, River tiene 12 puntos y se encuentra a tan sólo tres de Estudiantes. Es cierto que por el momento no se puede pensar en una candidatura al título cuando el equipo venía de sumar dos puntos en sus tres presentaciones anteriores, pero la ilusión y la esperanza se renovaron en las tribunas del Monumental, un síntoma alentador.
Imagen: La Página Millonaria.