Se confirmó que el equipo de Almeyda deberá visitar a Vélez en el último turno de la próxima fecha: de noche y en Liniers. ¿Qué es lo que hacen los dirigentes del club de Núñez ante esta medida sistemática y perjudicial para el socio?
A través de su sitio web, la Asociación del Fútbol Argentino dio a conocer los horarios para cada partido de la séptima fecha del Torneo Inicial. Y allí, River se volvió a llevar la peor de las partes.
Es que el equipo de Almeyda volverá a jugar en el último turno del domingo, a las 20.15. En esta oportunidad, frente a Vélez, en Liniers, aunque con la misma intención que tuvieron la AFA y la TV Pública durante las tres últimas jornadas: aprovechar el rating que genera River en el prime-time del fin de semana.
Por lo que el hincha de La Banda volverá a padecer un horario completamente incómodo para aquellos que vienen del Interior del país y para aquellos que, saliendo poco después de las 22 del Amalfitani, llegarán a sus casas en la madrugada del lunes. Apenas algunas horas antes de tener que levantarse para ir a trabajar o estudiar.
Incluso, con esta medida, que se aplicó cada vez que River jugó de local, contra Belgrano y San Lorenzo, y que se volverá a repetir este fin de semana contra Newell’s, los responsables de “Fútbol para Todos” limitan que muchos chicos y grandes puedan concurrir a la cancha.
Es que cuando River juega de local, hay que adicionar además una espera no menor a los 40 minutos, hasta la desconcentración de la parcialidad visitante. Entonces, lo que debería ser una fiesta se convierte en una verdadera tortura. ¿Y todo por qué? Por unos puntos de rating… Sería bueno que, al menos por una vez y aunque les cueste, los dirigentes de River se pongan en el lugar del hincha y trabajen con la finalidad de evitar este horario sistemático para cada partido de River.