(Rosario- Enviado especial) El técnico de River no mostró signos de preocupación por la derrota ante Newell’s y dijo que el equipo aún no se bajó de la lucha por el campeonato. “Hay que tratar de no desaprovechar estas ocasiones que se presentan”, agregó.
River volvió a desilusionar a los 8 mil fanáticos que lo acompañaron en el Parque de la Independencia y se bajó definitivamente de la pelea por el campeonato. Sin embargo, el discurso de Néstor Gorosito fue bastante lejano a la desazón de los hinchas. “No queda una espina clavada, pero sí el dolor de haber perdido porque uno siempre se imagina lo mejor. Tenemos esperanzas de mejorar, todavía falta mucho, hay que jugar el domingo y ganar”, expresó Pipo.
Además, el técnicohizo un análisis demasiado superficial del partido y lo describió como “parejo”, más allá de que en la segunda etapa Newell’s transformó a Vega en figura, algo que no sucedió con Peratta. “Fue un tiempo para cada uno: elprimer tiempofue favorable a nosotros, pero nos faltó tener claridad en el último cuarto del campo. Elsegundo, no se jugó bien, porque inconcientemente nos tiramos muy atrás, perdimos la pelota y llegamos poco al área contraria”, explicó.
Lo cierto es que River volvió a fallar en un partido importante y se despidió del campeonato, a pesar de que restan 21 puntos en juego y Vélez le lleva siete. Pero Gorosito no consideró el encuentro ante Newell’s como una chance clave para acercarse: “No sé si fuela gran oportunidad, pero era una oportunidad y hay que tratar de no desaprovechar estas ocasiones que se presentan”, opinó. ¿Fue justo el triunfo de Newell’s? “No importa, ganó”, declaró Pipo.
River solamente ganó dos de sus últimos 16 encuentros en condición de visitante por torneos locales y cuando Gorosito fue informado sobre la racha negativa, respondió lo siguiente: “Es un déficit y esperemos corregirlo. Sería necio no reconocerlo y uno no es necio. Hay que trabajar sobre los errores y tratar de no volver a cometerlos”, evaluó, quien deberá buscar respuestas donde no parece ser que no las hay, porque las desilusiones son unas tras otra y, a veces, da la sensación de que no existe el fondo.
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