Con el triunfo ante Newell’s en el Monumental, River encumbró la clásica racha de tres victorias consecutivas y se prendió de lleno en la pelea por el campeonato. Carbonero, de arremetida y en el inicio del encuentro, fue el autor del gol que ratificó el Bombonerazo y puso a La Banda a un punto de Colón. Núñez, de fiesta.
Era una tarde especial, nadie se la quería perder. River venía de cortar una racha de diez años sin imponerse en la cancha de Boca y no hubo hincha que no quisiera copar el Monumental para celebrar semejante alegría junto a los héroes de Ramón. Esos que además tenían la oportunidad de enfrentar a uno de los mejores equipos del campeonato y sacar chapa de candidato.
Por eso, para cuando el himno argentino tronó por todo el estadio en conmemoración de los veteranos y caídos en la Guerra de Malvinas, el Antonio Vespucio Liberti estaba prácticamente al límite de su capacidad. Los cantitos “el que no salta es un inglés” y “está noche tenemos que ganar” se mezclaban de una tribuna a la otra, en medio del nerviosismo y la expectativa por un partido que -se sabía- no sería nada sencillo.
Sin embargo, mucho antes de que el hincha terminara de festejar el triunfo superclásico recordando al eterno rival, llegó el gol inesperado de Carbonero. A los 7 minutos de juego, Rojas asistió a Cavenaghi, el Torito definió, Guzmán dio rebote y el colombiano la empujó de cabeza hacia al descontrol. Explosión en todo Núñez, fiesta. El equipo lograba tempranamente lo que en otro momento hubiera costado 90 minutos de sufrimiento. Una muestra clara de la racha, confianza y positivismo que embarga al plantel por estos días.
Cómo será que hasta el viejo Newell’s del Tata Martino vacilaba en el Monumental. El eterno Lobo Ledesma comandaba una presión que resultaba asfixiante para el conjunto rosarino, que se mostró errático e impreciso como nunca antes, mientras Cavenaghi y Lanzini quedaban mano a mano con Guzmán incansablemente. Pero no hubo caso, pese al gran primer tiempo que jugó, River se fue al entretiempo con la mínima diferencia.
Y en el complemento se cayó, le empezaron a pesar las piernas. La seguidilla de partidos y el estrés de diez días a pura presión le pasaron factura. Por eso, más allá de las oportunidades de Cavenaghi y Teo, la intensidad del Millonario mermó y Newell’s creció en posesión y dominio del encuentro. Incluso, la figura de Trezeguet hizo temer lo peor, pero no, River aguantó estoico y encumbró esa tercera victoria consecutiva que necesita todo candidato para subir y soñar con convertirse en el campeón.
+ Posiciones: así quedó River en el Torneo Final 2014.
+ Uno x uno: los puntajes a los jugadores por su actuación ante Newell’s.
+ Calificá: elegí a la figura de La Banda en el Monumental.
+ Fotos: las imágenes de la fiesta riverplatense en Núñez.
+ El gol: reviví el tanto de Carbonero frente a los rosarinos.
+ Ramón: “Estar a ocho puntos de Boca es una satisfacción”.
+ Cavenaghi: “Jugamos cada vez mejor”.
+ Trezeguet: “El recibimiento fue emocionante”.
+ El ovacionado: Ramiro se llevó todos los aplausos del Monumental.
+ De racha: River encumbró su tercera victoria seguida.