El entrenador de River analizó el presente del Más Grande, destacando las virtudes y los defectos del equipo. Además habló de la presión que tiene un técnico cuando asume en el Millonario.
Marcelo Gallardo con trabajo y humildad supo sacarle lo mejor a este River que ya venía de conseguir un título con Ramón Díaz. A base de buen juego y triunfos, el Muñeco supo ganarse el cariño del hincha, y poco a poco hizo olvidar al Pelado.
Gallardo expresó las sensaciones que tuvo cuando asumió como técnico de La Banda: “Cuando vos asumís la responsabilidad de dirigir a River, el título es uno de los primeros objetivos. Los tiempos apuran, pero creo que cuando tenés una idea, un funcionamiento y la gente se identifica con eso, podés ganar o perder, pero lo intentaste de todas formas. Cuando se desarrolla un estilo, que es lo más difícil de lograr, ya ganaste algo. Y si lo podes coronar con un campeonato, mejor, porque uno juega para ganar. Como vivimos en un país exitista y el fútbol se marca por resultados, sería bueno rematar este presente con la obtención de un título“.
Luego, el Muñeco analizó el funcionamiento del equipo: “No sé si es difícil contrarrestar nuestro juego, lo importante es haber logrado una anticipación en la forma de jugar y que los jugadores se sientan representados por esa idea, y que cada vez se convenzan más de que nuestra propuesta es la mejor para afrontar cada partido”.
En cuanto a los defectos que tiene el juego Millonario, el técnico declaró: “Corremos riesgos, es cierto, pero si corremos riesgos una o dos veces por partido, seguramente vamos a generar más que el rival jugando de esta manera. No me gusta cuando corremos riesgos, pero son momentos de sincronización y desatención de pocos segundos, pero en un partido de 90 minutos me pone contento que solo pase una o dos veces”.
“Estoy tranquilo que tengo centrales valientes para jugar con 30/40 metros a sus espaldas. Pasaron por esas situaciones y sobrepusieron”, dijo el Gallardo sobre los defensores de La Banda.
Finalmente, el Muñeco analizó el partido contra Newell’s, donde River no jugó bien: “Con Newell’s no fue nuestro mejor partido. Se enfrentaban dos equipos de buen dominio e hicieron uno de los duelos más cerrados de los últimos tiempos. Entonces te tenés que preparar para cambiar. Lo positivo es que sacamos lo supimos jugar. A veces no va a salir como lo planeas y tenés que cambiar. Ese partido fue una especie de trámite muy parejo. Los dos queríamos la pelota, pero había presión. No pudimos generar situaciones, entonces apostamos por la pelota parada y nos defendimos bien, no metiéndonos atrás, sino controlando el partido. Decidí meter a Guido Rodríguez junto a Ponzio porque nos estaban manejando con la pelota en el medio y de esa manera logramos recuperarla”.