Un grupo de 26 jugadores participó durante una hora de varios partidos informales en la cancha auxiliar de básquet. La buena onda, las bromas y las pisaditas fueron moneda corriente en la mañana del Monumental.

Mariano Pavone termina en el suelo una y otra vez. Juan Manuel Díaz es un espectador de privilegio y observa la goleada 5-2 de sus compañeros juveniles. Ambos actuaron como arqueros en la práctica, tras una serie de trabajos fisícos y futbolísticos que se llevaron a cabo durante una hora y cuarto en el campo de juego.

El clima distendido no distinguió los colores de las pecheras y remeras utilizadas para la conformación de los cuatro equipos que puso el cuerpo técnico. Arano y JM Díaz cruzaron risas, más allá de que pelean por el mismo lugar, Leandro Caruso simuló una caída excesivamente aparatosa y Manuel Lanzini se tiró al suelo para quitar una pelota, entre otras postales.

Los arqueros no participaron de esa práctica y tampoco lo hicieron Matías Almeyda y Erik Lamela, quienes se marcharon al gimnasio. Varios socios aprovecharon para ver desde cerca a sus ídolos, mientras Juan José López y Héctor Pitarch oficaban de árbitros y daban indicaciones desde los costados.

La joya para destacar fue el gol que Diego Buonanotte le hizo a Facundo Quignón (otro de los guardavallas improvisados), picándole la pelota y Pavone tuvo la mala suerte de que el balón le pegara en la espalda tras un zurdazo de Ramiro Funes Mori. Los arcos fueron vulnerados varias veces, pero la buena onda se mantuvo firme hasta el final.

Mirá las fotos de la práctica.

Imagen: Matías Nápoli / La Página Millonaria.