(Mendoza – Enviado especial) El marcador central no considera decisivo el partido de esta noche, pero reconoció que una victoria contra Boca sería un envión para renovar la confianza en vísperas del Torneo Clausura.

Para Alexis Ferrero no existen las presiones excesivas. Siempre sonríe cuando charla y refleja de esa manera la felicidad que le produce defender la banda roja. “Vestir esta camiseta es un orgullo y un anhelo que siempre tuve. Uno lo tiene que vivir día a día porque la carrera es corta y se tiene que disfrutar al máximo. Yo lo vivo de esa manera, entreno como si fuera el último día”, explicó, durante una entrevista con La Página Millonaria.

Incluso, hace dos semanas, el central de 31 años vio el partido contra Racingdesde la platea y, lejos de observar el encuentro distendido como lo hicieron sus compañeros en los palcos, Ferrero lo tomó con intensidad y concentración. “La verdad que me pone muy nervioso ver los partidos desde afuera porque uno siente impotencia y no puede hacer nada”, aseguró.

“Yo tenía 30 años cuando llegué a River. Es una edad en la que es muy difícilque un jugador pueda venir a un club tan importante y de semejante magnitud, pero se dio y estoy muy agradecido. También era una prueba para saber si tenía la capacidad para hacerlo”,completó Ferrero, dejando en claro el valor que representa para él cada momento que pasa como integrante del plantel.

-¿Sentís una sed de revancha por la caída contra Boca?
-No, por mi parte no porque son partidos con historias totalmente diferentes. Vamos a tratar de ganar y poner todo para darle una alegría a la gente y volver a Buenos Aires con un triunfo, que sería muy bueno.

-Más allá de que lo toman como un amistoso, los hinchas les piden un triunfo y para ustedes significa un compromiso enorme.
-Sí, sabemos que es el eterno rival. Nosotros pensamos en encontrar un buen funcionamiento como equipo y tratar de llegar bien al 13 de febrero, cuando empieza la hora de la verdad. Tenemos 19 finales por delante y hay que afrontarlas de la mejor manera. Esta clase de partidos sirve para ir preparándonos para eso.

-Ahora decís que es un amistoso, ¿pero sentís un cosquilleo cuando salís a la cancha antes de un Superclásico?
-Obviamente que se va a jugar con todo, por más que sea un amistoso. Con buena fe, pero yendo fuerte y sin regalarle nada al rival. Un triunfo te puede marcar que vas por el buen camino antes del inicio del campeonato. Por ser amistoso no vas a jugar relajado, pero no te da puntos ni nada por el estilo.

-¿Qué tiene que cambiar River con respecto al Superclásico jugado en Mar del Plata?
-Hicimos cosas buenas y trabajos en la parte ofensiva y defensiva. Tenemos que tratar de estar ordenados, no anduvimos tan mal en ese aspecto. Nos falta volumen de juego y ser un poco más agresivos a la hora de recuperar la pelota. Son cosas que el entrenador nos hizo trabajar en la semana para que podamos ponerlas en práctica mañana (por hoy).

-Generalmente, en tu carrera jugaste como líbero. ¿Qué cambia para vos el hecho de pasar como central?
-No cambia tanto. A lo mejor, estás más protegido por los costados con la línea de cuatro. Tenés salida por los laterales y con tres la marcación es personal, así que no tenés tanta salida. Pero, básicamente, es lo mismo: el defensor tiene que defender con línea de tres o de cuatro, estamos para eso.

-¿Qué recaudos hay que tomar sobre Boca?
-Más que pensar en el rival, el técnico nos recalcó cosas para mejorar nuestro funcionamiento. A partir de ahí, hay que marcar errores y solucionarlos.

-¿Cómo manejás el desafío por el promedio?
-Por el momento nosotros estamos tranquilos porque estamos fuera de todo. Sabemos que tenemos que hacer un buen campeonato y sumar la misma cantidad de puntos que en el torneo anterior. Con ese colchón de puntos, estaríamos tranquilos y podríamos clasificar a River para una copa internacional.

-¿Y qué es lo que se debe hacer con respecto al semestre pasado?
-Tenemos que seguir como en el torneo pasado, jugando cada partido como si fuera el último, con mucha concentración, entrega y alma. Obviamente tenemos que tratar de minimizar los errores y ganar siempre de local.

-¿Cuánto valdría un gol en el Superclásico y uno de manera oficial?
-Un gol… Sería buenísimo porque no tengo goles en Primera y sería lindo convertir, a todos les gustaría. Pero yo siempre digo que a mí me contrataron para defender.