Poco después de que finalizó la derrota contra Boca en Mar del Plata, Radamel Falcao salió a demostrar su bronca exigiendo refuerzos de jerarquía para el plantel de Néstor Gorosito. “Yo no lo quería decir, pero es la verdad, necesitamos jugadores como D´Alessandro y Gallardo, y hoy en día no los tenemos”, reclamó el delantero colombiano, en la antesala del vestuario del José María Minella.

Vaya uno a saber cuánto le costará esta declaración a Falcao, que en un momento de calentura, previo a subirse al micro que llevaría al plantel hasta el hotel, sacó a relucir su visión del equipo en una sola frase. Pero más allá de eso, la calentura deldelanteroes comprensible, porque la falta de generación de juego perjudica su misión dentro de la cancha.

Difícilmente elcolombiano pueda marcar goles si el equipo no genera fútbol ni jugadas claras de gol, entonces el delantero inevitablemente pierde protagonismo. Falcao anoche retrocedió un sinfín de veces hasta el mediocampo con la intención de entrar en contacto con la pelota e intentar armar alguna jugada, pero siempre falló porque no encontró con quién entrar en sintonía.

Con Buonanotte desaparecido, Abelairas ayudando a Quiroga, Augusto peleándose con Morel Rodríguez y Rosales jugando lejos del área, le fue imposible. Incluso, ni siquiera el sistema táctico de Gorosito apuntó a beneficiarlo: el técnico plantó un 4-1-4-1 que lo dejó aislado arriba. Quiroga se paró entre la línea de defensores y volantes, y Rosales jugó pegado a Augusto por el flanco derecho. Entonces, sumado a ello la falta de juego, Falcao apenas si tuvo alguna chance de inquietar al arquero Ayala.

Foto: Fotobaires.