Mariano Pavone, luchador eterno de este River, le dio la victoria al Millonario en Santa Fe. Participó de los dos goles, peleó hasta el cansancio y cortó una seguidilla sin poder meterla. Ahora, espera afilado a Estudiantes.

Se lo merecía. El Tanque se lo merecía. Luchador incansable, el prime defensor, el que más busca, el que no se cae cuando las cosas no le salen. Por eso, Mariano Pavone tiene bien merecido lo que le tocó vivir en Santa Fe, en donde fue una de las figuras del equipo.

Delantero de área, no es limitado cuando hay que salir de la misma y lo demostró en el pase finísimo que le metió a Erik Lamela en el empate, como cuando tiró un centro genial al corazón del área y Jonatan Maidana no pudo meterla.

Y apareció cuando más se lo necesitaba, cuando no quedaba tiempo para nada, para reventarle el arco a Diego Pozo y sacarse la mufa. El Tanque marcó su tercer gol en River y, lejos, el más disfrutado.

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Imagen: La Página Millonaria / Especial desde Santa Fe.