Luego de que River decidiera no renovar su vínculo, César González fichó con el Deportivo Táchira por tres temporadas. Hacía cinco años que no jugaba en Venezuela.
Luego de un primer semestre desesperanzador, que hacía suponer que el Maestrico pasaría por River casi por desapercibido, el venezolano aprovechó cada minuto de la Copa Argentina para demostrar que no había venido en vano.
Con un nivel que fue de menor a mayor, logró captar la atención de Matías Almeyda y la expectativa del hincha, que terminó encontrando en González el recambio perfecto para un Lucas Ocampos en baja.
Es que cuando le tocó ser titular por la B Nacional, el Maestrico no desentonó, en absoluto. Cómo habrá sido de importante, que su lesión en las fechas finales del torneo generó preocupación en todo River. Algo completamente opuesto a lo que había pasado meses antes, cuando solo se le pudo sacar rédito gracias a su participación en la selección de Venezuela.
Sin embargo, una vez consumado el ascenso, River decidió no renovar su préstamo y finalmente el jugador de 29 años, un emblema del fútbol venezolano, terminó acordando su incorporación a Deportivo Táchira, club con el que además espera disputar la Copa Sudamericana.