Más allá de que Argentinos Juniors no lo exigió demasiado, el arquero de River fue muy importante para sostener el marcador en un par de oportunidades. De esa manera, continúa sin recibir goles oficialmente.
Gustavo Oberman, Pablo Hernández y Matías Laba comprobaron que Leandro Chichizola no da rebotes fácilmente. Distinta fue la historia para Santiago Salcedo, quien se amparó en la famosa ley del ex para patear una y otra vez.
Sin embargo, el delantero paraguayo tampoco pudo vencer la resistencia del joven de 20 años, quien le prohibió el grito en cuatro ocasiones de las siete en las cuales pateó el jugador que tuvo un paso bastante pobre con la camiseta de River.
La acción más complicada para Chichizola se produjo a los 13 minutos del primer tiempo, cuando Salcedo cabeceó y provocó que el arquero tuviera que desviar la pelota por encima del travesaño. Además, el número 18 millonario también le sacó un derechazo desde afuera y contuvo los dos intentos restantes con destino de red.
En consecuencia, Chichizola respondió de forma acertada en cada aproximación visitante, se mostró firme en los envíos aéreos -falló una sola vez- y dejó en claro que tanto los hinchas como sus compañeros y el cuerpo técnico pueden confiar en él para prolongar una racha que acumula 419 minutos sin que River reciba goles.
Imagen: FotoBaires.