Se enfrentan el hambre y las ganas de comer. Es cierto que se trata de un lugar común, pero la frase se adapta perfectamente al partido de mañana entre el conjunto dirigido por Mario Gómez y River, conducido por Leonardo Astrada.
Otra vez cambia el sistema táctico en River. En esta ocasión pasará del 3-3-1-3, sin réditos ante Newell’s Old Boys, al 3-4-1-2. La defensa será la misma que el miércoles pasado, mientras que en el medio se sumará el juvenil Adrián Ezequiel Cirigliano, como acompañante de Matías Almeyda en la contención para que Facundo Affranchino y Matías Abelairas tengan libertad para ir hacia adelante sin tener demasiada preocupación por marcar a David Drocco y a Claudio Vargas en el retroceso.
Mauro Díaz tendrá la misión de poner el toque punzante en los metros finales, con Ariel Ortega como delantero junto con Gustavo Bou, quien tiene más chances que Rogelio Gabriel Funes Mori para estar desde el comienzo en el Norte. Por su parte, Atlético Tucumán presentará un 4-3-3, sin demasiados reparos. El conjunto local cada vez tiene menor margen para sumar y salir de la zona del descenso directo. Prácticamente, necesita obtener todos los puntos que quedan en juego para salvarse.
Juan Pablo Pereyra, Emanuel Gigliotti y Fabio Escobar serán los delanteros. Si bien no son jugadores de primer nivel, todos ellos poseen un nivel respetable, sobre todo para una defensa millonaria que sigue sin ofrecer garantías, pese a que en los últimos tres compromisos recibió un gol en cada uno. Sin embargo, los seis goles que hizo el equipo tucumano y el hecho de que no haya ganado ninguno de los doce partidos enteros que jugó (debe completar ante Racing), alimentan las esperanzas de River.
Ultimamente, River no sufrió demasiado con la pelota parada, aunque deberá prestarle atención a los tres puntas rivales (todos superan el 1,80m de estatura) y a Javier Páez, Juan Manuel Azconzábal y Deivis Barone, quienes tienen aptitudes suficientes en el juego aéreo. ¿Cómo pueden lastimar los dirigidos por Astrada? Dependerán exclusivamente del nivel que tengan mañana. Está claro que se enfrentan dos equipos necesitados: se juntan el hambre (Atlético) y las ganas de comer (River).
Imagen: FotoBaires / Archivo.