A tres días del Superclásico en Mendoza, el capitán de River dejó en claro que no se trata de un encuentro decisivo porque el objetivo es realizar una gran campaña en el Torneo Clausura, tal como lo propuso Juan José López en la primera práctica del 2011.
La herida abierta no es tan grande como si los puntos hubieran estado en juego. Hace una semana, Boca venció 2-0 a River en Mar del Plata, pero el plantel sabe que a pesar de la revancha que tendrá el próximo miércoles, lo más importante comenzará cuando haya que visitar a Tigre, en Victoria.
“Uno como hincha no quiere perder ni a la bolita con Boca, pero lo tomo como un partido más de preparación, no nos podemos detener en un partido de verano. Quiero ganarlo, pero voy más profundo y soy consciente de la situación que estamos viviendo. Desde el 13 de febrero no podemos equivocarnos”, reconoció Matías Almeyda.
Compenetrado con el campeonato que viene, el Pelado manifestó su idea: “Nos preparamos para pelear arriba, pero todo es una incógnita porque el fútbol es así. Si arrancamos bien, daremos batalla; no me imagino empezando mal por el tema del promedio, los tiempos son cada vez más cortos”.
En declaraciones a El Show del Superclásico cerró el concepto sobre el torneo e hizo un balance de los trabajos que se llevaron a cabo en La Feliz: “Soy consciente del lugar que ocupamos, pero juego para ser campeón. Salvo por la lesión de Carrizo, fue una pretemporada totalmente positiva, la convivencia ha sido buena”.
Una ausencia relevante
“Es un jugador importante dentro y fuera de la cancha. Con él se puede planificar cosas en lo grupal, es alguien positivo y uno de los mejores arqueros del momento, es diferente al resto. Igual, estamos bien cubiertos con el Indio (NdeR: Daniel Vega) y los chicos”, aseguró Almeyda sobre Juan Pablo Carrizo.
Imagen: La Página Millonaria en Mar del Plata / Federico Peretti.