El lateral había quedado molesto por el tanto mal anulado que le marcó a Independiente y ahora se lo “robó” a Erik Lamela, para meterse con pelota y todo en el arco de Quilmes.
Paulo Ferrari siempre llega a posición de gol y esta tarde, en el Centenario, no fue la excepción. El Loncho fue gran partícipe de la jugada del gol y la coronó tirándose de palomita en la boca del arco.
Tras la definición de Lamela, Ferrari aseguró con un cabezazo y consiguió el tanto con el que River se impuso en el Sur. Además, fue el segundo del ex Central en el Clausura, luego del que le marcó a Huracán, también de cabeza, en la segunda fecha.
Ferrari también había hecho uno contra Independiente, pero fue mal anulado por una posición adelantada que no existió. Hoy, se desquitó y lo gritó con alma y vida.