Infartante, inolvidable, histórico. River se mete en la recta final del campeonato a puro sufrimiento y gozo. Chichizola atajó un penal tan clave como agónico, para que el equipo de Ramón le ganara a Racing por 3-2 y recuperara el liderazgo del torneo. Quedan dos fechas. Respire, falta menos.
El pitazo de Abal nos paralizó el corazón. Fue un puñal repentino, doloroso, inesperado. También inentendible: “¿Qué quisiste hacer, Rojas?”, fue la pregunta teñida de bronca que se repitió por todo el estadio. Fue un golpazo que parecía no tener salvación.
Acaso, cómo pretender que Chichizola nos salvara de nuevo. Después de todas las que sacó en tan solo cuatro partidos, cómo exigirle más al pobre arquero al que le dilataron la renovación de su contrato hasta el hartazgo. Ya demasiado había hecho por mantener al equipo de Ramón con esperanza.
Encima, ver a Saja cruzar la cancha para hacerse cargo de la ejecución fue la sinopsis del adiós, del toque de gracia a la ilusión. A paso aplomado, disfrazado de verdugo, el capitán de Racing fue decidido a salvar a sus compañeros, a Mostaza, a Gimnasia… al mundo entero.
A todos menos a esos 60.000 hinchas que colmaron el Monumental para acompañar a La Banda o a los millones que la siguieron a la distancia. Esos que sufrieron cada segundo del minuto eterno en el que Saja estuvo parado frente al arco de River y que creyeron morir de un infarto en medio de la tribuna, el bar o el living de sus casas.
Esos que se prepararon para lo peor cuando Abal le soltó la rienda a Saja y el arquero de Racing dio un paso, dos, tres, tomó velocidad y sacó un remate inatajable, un zurdazo a lo Saja. Es que nadie creyó que aquel pibe que tanto dolor de cabeza nos había generado en el momento más doloroso de nuestra historia y que se vistió de salvador en este tramo final del torneo había crecido tan repentinamente como para tapar el penal más caliente y crucial de los últimos años.
Fue en ese instante, entre su atajada descomunal y el cabezazo de Viola que reventó el travesaño, en el que el corazón de todo hincha de River dijo “basta”. Un instante en el que el corazón dejó de latir, los pulmones contuvieron la respiración y quedamos muertos en vida sin poder creer lo que pasaba. Un instante de sufrimiento inconcebible e inmediatamente precedido por la euforia demencial, por el alivio, por la alegría y el renacer de la esperanza. Pero por sobre todo, por ese “olé, olé, olé, Chichi, Chichi” que -si Dios quiere y el corazón aguanta- en dos semanas quedará imborrable en la historia.
– El penal: reviví la atajada de Chichizola frente a Saja.
– Chichizola: “Mantuve la mente fría y seguimos arriba”.
– Ramón: “Fue una atajada increíble”.
– Calificá: elegí a la figura del partido frente a Racing.
– Uno x uno: los puntajes a los jugadores de River.
– Posiciones: así quedó la tabla del Torneo Final 2014.
– Fixture: lo que les queda a River y Gimnasia.
– Fotos: la fiesta de la gente en el Monumental.
– Tus fotos: subí tus fotos alentando desde la tribuna.
– Video: los goles de una tarde espectacular.
– Ovacionado: todo el estadio reconoció a Ramón.
– Lanzini: “Con seis puntos somos campeones”.
– Por los 100: Cavenaghi está a un paso de los cien gritos en River.