Tomás Galván fue el refuerzo inesperado de River en este mercado de pases. Luego de su paso a préstamo por Vélez (y por otros tres clubes en el pasado), Marcelo Gallardo decidió darle una nueva oportunidad al mediocampista surgido en River Camp. Lejos de tener un rol secundario, Galván arrancó el año como titular y promete ser más que importante en la idea táctica del entrenador. A continuación, lo analizamos en detalle.

1. Contexto y punto de partida

Antes de profundizar, es importante aclarar el marco del análisis. Todo lo expuesto se basa en los minutos que Tomás Galván sumó frente a Barracas Central y en los amistosos recientes. A partir de allí se toman ciertos patrones: sus movimientos como tercer hombre, su influencia por dentro y su capacidad para atacar y moverse en zonas avanzadas de la cancha.

2. Perfil general de Tomás Galván

Galván es un volante de tercera altura, con tendencia a ofrecer líneas de pase de manera constante y con mucha movilidad. No es un jugador de gran impacto creativo ni de producción numérica elevada, pero su verdadero valor aparece en la segunda fase de las jugadas, donde sus movimientos marcan diferencias.

3. El tercer hombre como recurso

Uno de los comportamientos que más se repite en su juego es el uso del movimiento como tercer hombre. Galván suele soltar la pelota rápidamente y avanzar sin ella, ya sea para liberarse de la presión o para arrastrar marcas, aprovechando combinaciones cortas entre compañeros cercanos.

4. Ubicación y lectura espacial

Se siente cómodo parado en el carril central, muchas veces a la altura de la base rival, aunque no duda en descender algunos metros para rebotar de espaldas. También muestra inclinaciones hacia las bandas con el mismo objetivo: tocar, mover su marca y facilitar la circulación de la pelota.

5. Ataque a los espacios

Otra virtud interesante es su capacidad para ocupar y atacar los espacios que dejan los delanteros. No solo los interpreta, sino que intenta explotarlos. Es sólido generando peligro en los alrededores del área rival y, aunque no lo hace de manera perfecta, puede resultar útil en ese contexto.

6. Rotaciones colectivas

A nivel colectivo, Galván entiende bien las rotaciones. Comprende cuándo intercambiar posición con el extremo o el punta del sector en el que se encuentra. Esto le permite al equipo mantener fluidez y no quedar estático en los ataques posicionales.

7. Un jugador de rol

Galván es claramente un futbolista de rol. Puede aportar en un equipo ya establecido o cercano a eso, pero no parece ser la solución a los problemas estructurales de River para convertir goles o ser más agresivo dentro del área rival.

8. Comparación interna

En términos colectivos, mejora lo que puede ofrecer Galoppo. Sus apoyos constantes, su capacidad para formar triángulos y sus movimientos alrededor del área le dan más herramientas al equipo en la fase ofensiva.

Con el dorsal 26, Galván tendrá mucho rodaje este año. Durante 2025 estuvo en Véelz y antes pasó en calidad de cedido por Colón, Defensa y Justicia y Tigre.

9. Sociedades y ejemplos concretos

Se vieron rotaciones interesantes, como Driussi cayendo profundo y Galván atacando espacios más altos. También fueron positivas las asociaciones por izquierda entre Viña, Colidio y Galván, que generaron algunas de las mejores chances.

Galván fue titular en los dos partidos oficiales que River jugó en el 2026.

10. Conclusión y encaje en River

Galván puede nutrir al equipo en el último tercio y generar sociedades, aunque no es una solución definitiva. Funciona bien en segunda y tercera altura. Como interior izquierdo en el rombo, compensó movimientos en distintas fases: bajó a la altura de Moreno en salida y fue opción de descarga en tres cuartos, especialmente cuando Juanfer tenía ventaja para filtrar pases.

Tomás Galván promete tener rodaje en River durante 2026.