Este jueves por la noche, River llegó a Salta de cara a su compromiso de Copa Argentina frente a Aldosivi. Una gran cantidad de hinchas se acercó al hotel para darle una cálida, colorida y estruendosa bienvenida al plantel de Coudet. Entre cantos, fotos y firmas, hubo un futbolista en particular que se llevó la ovación más importante: Marcos Acuña.
El Huevo fue, junto a Beltrán, la gran figura del Millonario en el primer semestre. Jerarquía, técnica, experiencia y carácter son virtudes que destacaron al defensor por encima del resto. No es por nada que el Estadio Monumental lo ovacionó en más de una oportunidad. Es que, poco a poco, Marcos se fue convirtiendo en un líder dentro del plantel.
De hecho, su salida en la final ante Belgrano le costó carísimo a un River que sin él pierde creatividad, personalidad y, fundamentalmente, a su motor. Siendo figura absoluta, Acuña consiguió meterse en el corazón de los hinchas y se convirtió en el jugador más aplaudido y mimado en cada encuentro con los riverplatenses.
Lo sucedido este jueves en Salta fue un claro ejemplo de ello. Una marea de simpatizantes recibió al Millonario en su llegada al hotel y los jugadores retribuyeron el cariño acercándose al vallado para firmar autógrafos y tomarse fotos. Allí, el Huevo sintió todo el amor, siendo el más ovacionado por los presentes.
Marcos Acuña, ¿el nuevo referente?
Con la salida de Franco Armani, el Millonario perdió a uno de sus principales referentes. Sin embargo, aún quedan otros como Martínez Quarta, Quintero y Montiel. Ahora, Coudet tiene dos nuevas voces de mando dentro de su plantel: Marcos Acuña, que ya estaba cumpliendo esa función y ahora se convirtió en el emblema popular, y Nicolás Otamendi.
