Ante Aldosivi, River tuvo que sufrir más de lo esperado, aunque pudo quedarse con los tres puntos. Sin embargo, el equipo de Coudet no fue el único vencedor. También lo fue Milo Benítez, un joven hincha oriundo de Quilmes que vivió un momento que nunca olvidará con Santiago Beltrán y se volvió viral en las redes sociales.

“Esto era su sueño desde bebé, y obvio ser futbolista, pero en octubre pasado tuvo una recaída en su enfermedad que le impidió hacer actividad física y su mundo se derrumbó, detalló la mamá de Milo. “Esto es un mimo para que él siga adelante y vea que hay otra vida aparte de estudios y días interminables en el Hospital Garrahan”.

Antes del partido y de observar la entrada en calor al borde del campo de juego, un nervioso Milo expresó que nunca imaginó estar adentro de la cancha. Mientras estaba sentado a centímetros de la línea de cal, al joven le alcanzaron una pelota. Instantes después, mientras Beltrán se dirigía hacia el vestuario, le hizo un pase al arquero.

Tras recibir la devolución del uno, Milo entró al campo de juego para darle un abrazo a Santiago, quien lo recibió con una sonrisa y le regaló al chico un momento que atesorará por siempre. El video no tardó en viralizarse y Beltrán, conmovido por su historia, invitó al jovencito a un entrenamiento en el Monumental para poder conocerlo.

El emotivo encuentro entre Milo y Beltrán

Con las manos en el rostro como seña de incredulidad, Milo caminó por los pasillos del Monumental en dirección a su encuentro con el arquero. “¡Milo!”, exclamó Santiago al ver al niño. Te quería conocer. Nos vimos ahí a las apuradas, yo estaba concentrado por la entrada en calor y no te pude abrazar bien. Qué lindo que te conozco”, le dijo Beltrán tras un nuevo abrazo.

“Con el video yo también me emocioné”, agregó el uno de River antes de darle un regalo a Milo: una camiseta de arquero con su número 41 en la espalda. Abrazo y foto mediante, otros futbolistas del plantel aparecieron en escena para conocer a Milo. Además de las firmas, incluidas las de Coudet y Barovero, y las decenas de fotos, Viña también le regaló una casaca.

El chico no solo conoció a todos los jugadores del Millonario, sino que tuvo la posibilidad de volver a ver el campo de juego del Monumental desde adentro. Milo no solo conmovió a miles y millones de hinchas, sino también a los propios futbolistas. Ha sido una semana más que especial para el joven, y obviamente una que no olvidará jamás.