Ayer fuimos a la cancha por el amor que sentimos por esta camiseta y con una idea clara en la cabeza: ganar sin complicaciones, teniendo una actuación convicente que nos ayude a superar de a poco el mal trago del Superclasico. Sin embargo chocamos con otra realidad. A River le costó demasiado ante un adversario flojísimo que hasta ahora no ganó un solo partido en el campeonato, y que asi y todo, estuvo apenas a 10 minutos de llevarse un empate del Monumental. No lograr la victoria hubiese sido un golpe muy duro. Por eso la valoramos aún sabiendo que lo único positivo de la noche fue volver a sumar de a tres puntos. Desde el rendimiento la imagen que dejó el equipo fue pobre otra vez.
En River siempre importan las formas
Los triunfos de River siempre se celebran y deberían dibujarnos una gigantesca sonrisa en nuestros rostros cada vez que sucede. Eso no pasó. Estamos contentos pero no conformes. Festejamos el ganar pero que lejos estamos todavía de ver el River que pretendemos. Desde lo numérico es muy bueno y esta aprobado. Desde los futbolístico sigue en deuda. Aldosivi es un equipo limitado al que además de ganarle hay que imponerle condiciones y superarlos ampliamente. No pudo.Todo fue esforzado, sufrido y deslucido. No hubo situaciones claras de gol, ni tampoco esa autoridad que debe existir en el juego. No se vió durante los 90 minutos esa diferencia entre dos equipos al que los separan 22 puntos en la tabla. Al contrarío. Nos empatan con mucha facilidad y la sensación fue mirar el reloj, comprobar lo poco que faltaba y preguntarnos ¿Ahora como lo gana? Sentimos dudas logicas de que el triunfo fuese posible.
Lo termina ganando por peso específico. Por esas cosas que tiene el fútbol que te permite hacer en 10 minutos lo que no pudiste en los 85 anteriores. Cuando Aldosivi puso el 1 a 1 nos miramos todos. Cuando ya estábamos 2 a 1 y se agregaron 6 minutos más también. Hubo un reproche espontáneo y genuino que se escuchó como murmullo en el estadio cuando se levantó el cartel con el tiempo de descuento. Todos síntomas de desconfianza. De ser conscientes de que con este River, puede pasar cualquier cosa. Y casi pasa, cuando una de las últimas pelotas del partido impactó en el travesaño de Santiago Beltran. Nos salvamos. Por fin la suerte nos hizo un giño y estuvo de nuestro lado.
Llamativa conferencia de Coudet
Me llamó la atención la reacción de Eduardo Coudet en la conferencia de prensa posterior al partido. El DT fue muy enérgico al defender el rendimiento de su equipo y enfrentó a quienes piensan que no fue una buena actuación. El Chacho debe entender que las críticas no apuntan a él. Son para evaluar la jerarquia un plantel que no armó. Son para cuestionar la política de compras de la dirigencia y del cuerpo técnico anterior. No tiene que enroscarse en una historia que lo tiene a él fuera de los responsables. Su crédito sigue intacto y todos le reconocemos la gran cantidad de puntos conseguidos hasta ahora. Fundamentales para que River pueda quedar bien posicionado pensando en definir de local las instancias de playoffs y tambipen en la tabla anual que otorga un título y permite la clasificacion a las Copas. Si me extraña que Coudet piense que al hincha se lo puede confundir desde una simple opinión futbolera. Su gran etapa como jugador le tiene que haber enseñado que en este club la gente tiene muy claro lo que quiere y como lo quiere. La identidad e idiosincrasia de River no se discute. La historia demuestra que hubo equipos que ganaron campeonatos pero que no gozaron del reconocimiento ni la aceptación de la tribuna. El público millonario respira fútbol y tiene pensamiento propio en el cual ninguna opinión periodística puede influenciar para un lado o para el otro.
Si le voy a dar la razón cuando remarca y recuerda el momento perdedor que transitaba el equipo cuando asumió y como esta ahora. 18 puntos sobre 21 en disputa son un montón. Perder con Boca opaca esa buena racha en la que para ser sinceros, nos enfrentamos a pocos equipos que nos puedan discutir la victoria. Tambien es cierto que ante los mismos rivales en otra época posiblemente se hubiesen resignado puntos, pero lo real es que salvo Huracán en Parque Patricios y Racing en Avellaneda, el resto fueron encuentros accesibles y todos ganables. Es lógico que un proceso de reconstrucción lleve su tiempo, nadie está apurando ni lo corre a Coudet. Para evaluarlo seriamente al DT antes debemos darle una pretemporada y un mercado de pases. Dicho esto, aca el dilema es saber cuantas expectativas podemos tener hoy en dia de ser campeones con este plantel. La jerarquía y el nivel de los futbolistas sigue siendo el foco y la duda principal.
Acuña, el único que casi nunca desentona
En la actualidad sólo podemos mencionar a Marcos Acuña como figura destacada. El resto navegan en un mar de inestabilidad. El arco esta bien cubierto. La defensa no es confiable. Al mediocampo le falta presencia y que le fluya juego. En ataque le sigue costando la creatividad y resolución de la jugada. Los que juegan no convencen y los que estan afuera no conmueven. ¿Alcanza con 4 o 5 jugadas de Kendry Páez en partidos como Carabobo y Aldosivi? No lo sé, pero hoy parece más desequilibrante que Ian Subiabre. ¿Es mucho más Tomás Galván que Juan Cruz Meza? No está claro, pero asi como al ex Vélez se le dió mucha confianza siendo titular durante todo el torneo, quizas sea momento de hacer lo mismo con Meza, quien siempre deja buenas sensaciones cuando juega ¿Un Juanfer Quintero sano y enchufado cambia la ecuación? Yo estoy convencido que si el 10 está metido y con ganas, hace la diferencia. ¿Hay que evaluar la salida de Lautaro Rivero? El chico tiene grandes condiciones pero está inseguro. Tiene a favor que ni Tobias Ramirez ni Paulo Diaz hicieron mucho para reclamar su lugar. Gonzalo Montiel y Lucas Martinez Quarta alternan buenas y malas pero deben jugar siempre y le prendemos una vela al regreso de un Germán Pezzella fuerte y entero.
Asi estamos con dudas de apellidos, puestos, funciones y rendimientos. Con un once inicial que todavía no está afianzado y que sigue buscando a sus mejores intérpretes. Ganando todo resulta mas sencillo y se trabaja con otro animo. Ya habrá tiempo de hacer un analisis preciso de lo que debe buscarse para el segundo semestre. Es fundamental acertar con el diagnostico para no equivocarse en los refuerzos que este plantel necesita si o si para ser mas competitivo. En lo inmediato se nos viene la definición en el grupo de la Copa y los mata mata en el torneo. Será una buena medida para conocer donde está parado este River, que por ahora gana partidos, pero no sabemos si está listo para ganar campeonatos.
