Fuimos al Estadio Monumental para ver una buena actuación de River y que sea acompañada de una nueva victoria que le permita revalidar lo conseguido el jueves pasado ante Huracán. Podemos decir que no nos decepcionaron. Al igual que en la noche de Parque de los Patricios, vimos otro aceptable partido del equipo del Chacho Coudet. Un nuevo paso hacia adelante en esa búsqueda necesaria de recuperar y sanar a un River que viene golpeado y herido. En su casa y con su gente confirmó que la buenas sensaciones que había empezado a mostrar el jueves en la cancha del Globo, tuvieron continuidad en este 2 a 0 obtenido frente a Sarmiento de Junin.
Es más, analizando y repasando el partido completo, considero que hasta se logró mejorar la producción futbolística del último encuentro. Es cierto la localía influye y el rival era de menor jerarquia pero esta vez casi no pasó ningún susto ni tampoco sufrió. Dominó a su forma y de distintas maneras los 90 minutos y mereció ganar por un resultado mas amplio que el 2 a 0 final. Básicamente lo que hizo fue consolidar esos síntomas de recuperación a los que decidimos aferrarnos en este nuevo ciclo que arrancó con la llegada del Chacho. Lo mejor nuevamente se vió en el segundo tiempo, cuando el equipo se soltó mas, mostró su mayor superioridad y le permitió al hincha (en su justa medida) disfrutar y empezar a sentirse identificado con lo que quiere y le gusta.
Primer tiempo con poca claridad pero con paciencia
No había sido similar la primera etapa. En ese tramo le costó ser claro y profundo, más allá de la tenencia del balón. Esa posesión prolongada evidentemente comienza a ser un sello distintivo del River de Coudet. Quiere tener la pelota siempre. El problema fue que la tuvo mucho pero lastimó poco. Demasiado pase al pie. Poca movilidad. Sin profundidad. Se le hizo complicado encontrar sorpresa o desequilibrio en los últimos metros. No llegó con peligro al arco de Sarmiento. Claramente el equipo reaccionó despues de la expulsión de Gabriel Diaz. A partir de ese momento se envalentonó, impuso el hombre de más que tenía, consiguió abrir el marcador y encontrar esa paz necesaria que te da una victoria parcial. Ya en la segunda mitad hizo absolutamente lo que quiso. Fueron 45 minutos de un absoluto monólogo futbolístico. Si hubiese estado preciso o con alguna dosis mas de serenidad, en el momento de la definición, el partido terminaba en goleada. La diferencia de 2 goles quedó corta en base a lo muy bueno que generó River en ofensiva y a las situaciones que terminó acumulando.
Mas allá de la victoria y la superioridad en el juego, para mi gusto el aspecto más valioso y positivo de esta noche fue empezar a notar que se van soltando algunos jugadores. Que de a poco van elevando ese nivel de confianza que fueron perdiendo en el último tiempo. Este me parece que es el síntoma más destacable y sobresaliente que me queda de la actuación de River. Es posible que el Chacho también haya notado algo similar y por eso mandó al campo de juego a protagonistas que vienen siendo cuestionados como son los casos de Kevin Castaño, Paulo Diaz o Maxi Salas, para aprovechar el buen momento y la dinámica positiva del equipo y asi empaparse de esa energia para ir dejando atras inseguridades personales ante los silbidos que los acompañan. Con el partido abierto y el tramite resuelto el contexto era el indicado para pisar el cesped del Monumental, acercarlos a la gente y sumar minutos que ayuden a elevar sus niveles de autoestima.
A seguir creciendo River
River está lejos todavía de lo que pretendemos. Es lógico y claro que este equipo tiene mucho camino por recorrer. Coudet deberá darse cuenta que su rendimiento ideal aún no lo tiene al alcance de la mano. Hay mucho para trabajar y mejorar. Debe seguir con el inflador animico. Mantener su ojo preciso para llegar a la conclusión de quien por ahora si y quien no. Ir metiendo mano para transformar errores en virtudes. Todo eso es mucho más sencillo hacerlo ganando. Percibiendo que el equipo retoma la confianza y se recupera lentamente de sus debilidades animicas. Cuando compruebe que sus dirigidos empiezan a sentirse cómodo con la pelota. Que intentan sin temor a equivocarse. Que además de la posesión, dominan territorialmente al rival. Todo eso provoca un trámite de juego que te agranda y que te llena de buenas sensaciones. Por eso me parece que hay aspectos para valorar. Se sumaron tres puntos importantes. Se consiguió el segundo triunfo al hilo. Se ganó en el Monumental donde el equipo venía siendo despedido con fuertes silbidos. Era la presentación del nuevo DT ante su gente, reemplazando nada mas y nada menos que al mas ganador de todos. Por todo esto me animo afirmar que terminamos viviendo y presenciando una muy buena jornada.
Quiero y voy aquedarme con eso. No está mal, mientras seamos realistas, contagiarmos nosotros también de una onda positiva. Por eso repetiré con enfasis que noté y observé jugadores que empiezan a soltarse. Que Gonzalo Montiel levantó mucho. Que Lautaro Rivero va recuperando su seguridad. Que Marcos Acuña responde bien y está metido. Que Anibal Moreno fue una de las figuras destacadas, Que Ian Subiabre aprovecha su continuidad como titular. Que Juanfer ingresó enchufado y con ganas. Que Seba Driussi convirtio en los ultimos 2 partidos. Me parece que son los síntoma más positivo de un River que ayer ganó bien, teniendo momentos de buen iuego y habiendo podido golear. Resumiendo: mantiene la sonrisa del jueves. Eso en esta época no es poca cosa. Venímos desde hace tiempo con mala cara por no decir otra cosa que puede quedar mas vulgar. Por lo tanto sepamos disfrutar este momento e iniciemos la semana contentos porque el River del Chacho en sus dos presentaciones estuvo a la altura. Ganó merecidamente y sumó puntos necesarios para mirar con otra expectativa todo lo que viene.
