1- La gratísima aparición de Beltrán

Comenzando de atrás para adelante, River encontró en Santiago Beltrán una muy agradable y consistente revelación en estos 450 minutos seguidos que le tocó atajar en Primera contando los amistosos. Es cierto que fueron cinco partidos donde estuvieron muy lejos de pelotearlo por mérito también del sistema defensivo, pero resolvió en todas sus intervenciones apelando a la fortaleza de lo simple. Y eso tiene tanto o más mérito que tener volar a los ángulos para evitar goles que parecían hechos. Un pibe muy sobrio y de muchísima personalidas que está respondiendo con creces y que por este camino puede encaminarse a la larga a ser cosa seria.

2- Un trío poderoso

El triángulo que conforman los marcadores centrales de turno y Anibal Moreno empieza a asomarse como una posible gran fortaleza a mediano y largo plazo. El 5 de River que usa la 6 y que llegó para ordenar todo y manejar cualquier clase de tiempos, siempre está ocupado y preocupado en que los zagueros siempre mantengan distancia muy corta con él, ya sea cuando va a presionar alto o cuando el equipo se repliega un poco más, y a la vez ya ha oficiado mucho de falso tercer central tanto para tapar huecos como para ser la primera salida clara con pelota.

3- ¿Cuál es el problema esencial de la falta de peso ofensivo?

Es un conjunto de factores determinantes. Por un lado, el innegable e indefendible pobre nivel en general de las individualidades, con Colidio, Salas y Driussi jugando muy por debajo de todo lo que pueden dar. Pero esto creo que también desde un costado de la situación está sujeto a que no juegan cómodos en las posiciones donde Gallardo los pone. Los mejores minutos de Driussi en este 2026 fueron en Barracas cuando jugó un rato más suelto y lejos de los centrales rivales. A Salas se lo trajo por su gran despliegue jugando casi de extremo izquierdo y con un 9 para abastecer, y hoy es él quien juega de centrodelantero y casi siempre incómodo y de espaldas. Y a Colidio le cabe un poco lo mismo, porque siempre sus mejores versiones en su carrera han sido acompañando a una referencia de área pero jugando mucho más suelto y lejano a la raya izquierda donde se desempeña hoy. Si no aparece alguna solución rápida que destrabe todo este circuito nocivo entre la baja en la confianza y la incomodidad de las posiciones será muy cuesta arriba revertir la falta de gol.

4- Vera y Galván, muy buenas segundas guitarras para el funcionamiento.

Lo de Fausto se manifiesta en un trabajo que parece más silencioso pero que termina siendo muy importante. Entiende de apoyos y de triangulaciones para juntarse con el lateral de turno y los mediocampistas más adelantados, y tiene la dinámica para ejercer la presión alta que tanto le gusta al DT. Deberá empezar a llegar más veces por partido vacío sin pelota a pisar el área rival como bien lo hizo en la primera fecha. Y a Tomás hay que reconocerle su simpleza y practicidad para resolver con pelota, y su verticalidad para encontrar huecos e intentar lastimar. Creo que por concepto todavía debe promover a una mejor sociedad con Juanfer, y animarse a patear más veces de media distancia.

Tomás Galván acumula tres titularidades consecutivas y sigue levantando su nivel.

5- Las situaciones particulares de Castaño y Ruberto.

El mediocampista colombiano sufrió una especie de tirón de orejas luego de una llegada tarde a un entrenamiento en la previa al debut en el torneo y ese episodio, sumado a la buena impresión que dejó Galván tanto en la pretemporada como en las últimas semanas llevaron a Gallardo a relegarlo en la consideración, más allá que en la segunda y tercera fecha estuvo en el banco de suplentes. Por otro lado el delantero juvenil hoy por hoy es la clara tercera opción a ser considerado como centrodelantero detrás de Driussi y Salas, y podría soñar con sus primeros minutos oficiales en el año en los partidos que vienen teniendo en cuenta además los bajos rendimientos de los anteriormente mencionados al igual que ocurre con Colidio. Todos ellos ya acumulan de mínima una decena de partidos sin marcar goles, y eso también ha afectado fuertemente en sus confianzas.

Ruberto todavía no tuvo minutos en lo que va del 2026.

6- Quintero, capitán y líder futbolístico y espiritual.

La decisión de Gallardo de entregarle la cinta a Juanfer conlleva una lectura mucho más profunda que el gesto en sí. Es que se ha tratado de dejarle bien en claro al colombiano que ante la ausencia de Armani él tenía que hacerse cargo de convertirse en un líder total dentro del plantel mucho más allá de los momentos en los que agarra la pelota. Sobre todo si se tiene en cuenta además la salida de varios históricos de Madrid como ocurrió en el último receso.

Y Juanfer tanto en el día a día de la puesta a punto como en las dos primeras fechas fue el faro futbolístico por excelencia con su zurda excelsa que abrió todos los caminos para conseguir esos primeros 6 puntos en la tabla de posiciones. Luego en la noche de Rosario se lo vio un poco más apagado frente a un rival que con su presión habitual no lo dejó pensar tanto.

7- Las mejoras más notorias respecto a la versión anterior

River a lo largo de todo enero volvió a encontrar aspectos en los cuales se puede volver a empezar a confiar a mediano o largo plazo en un real funcionamiento de equipo. La dinámica del nuevo mediocampo encendió de contagio al resto de las líneas, e incluso se percibieron situaciones a puro juego asociado que marcan un buen norte para seguir profundizando esta nueva base.

En estos primeros partidos del año los pases dejaron de ser intrascendentes para volverse más significativos en cuanto a un criterio y un estilo que se busca, y defensivamente se ven movimientos que evidencian el trabajo de la semana a la hora de ocupar espacios, la presión alta y los relevos. Han sido pequeños grandes pasos que explican una mejora colectiva y un funcionamiento más confiable, que deberá seguir profundizándose semana a semana y donde Gallardo tendrá que encontrarle la vuelta al aspecto que hoy más preocupa, que es recuperar el nivel individual y la confianza de los delanteros.