Los puntajes de los jugadores de River Plate luego del encuentro frente a Atlético Tucumán en el Estadio Monumental, correspondiente a la última fecha del Torneo Apertura 2026. El Millonario cayó por 1 a 0 en lo que fue el peor partido de la era Eduardo Coudet. El gol lo marcó Renzo Tesuri en el primer tiempo.
Uno por Uno de River vs. Atlético Tucumán: los puntajes
Santiago Beltrán (8): achicó perfecto en la más clara que tuvo Atlético Tucumán en el primer tiempo, además del gol en donde no tuvo responsabilidad alguna. De nuevo fundamental para que River no tuviese que remar aún más de atrás.
Fabricio Bustos (5): desalineado en defensa, donde tuvo algunos desacoples con Pezzella, pero aceptable en ataque. A veces sus compañeros lo buscaron más que lo recomendado y eso lo volvió predecible. Levantó en el segundo tiempo llegando por sorpresa en algunos tiros y entendiéndose bien con Kendry Páez. Alternó buenas y malas.
Germán Pezzella (3,5): salió a cualquier lado en el gol de Atlético Tucumán y Nicola lo limpió con un solo movimiento, dejando un hueco enorme a sus espaldas. Otro error marcado de un defensor central que se refleja en el resultado. Se lo ve lento y a destiempo a la hora de anticipar o cortar. El rival desnudó todas sus limitaciones para defender a campo abierto. Estuvo bien en el juego aéreo, pero no alcanza ni de cerca.
Lautaro Rivero (4,5): tiene buenas acciones defensivas si vamos a lo estadístico, porque gana de arriba y de abajo, pero por partido, casi siempre, es partícipe de algún desacople feo o error grosero a la hora de querer pasar la pelota, lo que lo termina dejando expuesto y manteniendo viva la sensación de que está inseguro. Está en su peor momento con la peltoa en los pies, un regalo tras otro en largo y en corto.
Marcos Acuña (8): cuarto partido consecutivo siendo el de nivel más parejo a lo largo de los 90 minutos. De a ratos es hasta el más peligroso al cruzar mitad de cancha. Siempre entiende cuándo y dónde asociarse o si conviene tirar un centro venenoso. Orden y oficio a la órden del día, sumado a resoluciones técnicas que no dejan de sorprender. Sus compañeros no están en el mismo tono.
Anibal Moreno (5): más impreciso que de costumbre. Intentó muchos pases pero pocos llegaron a destino. En defensa, de nuevo, no logra acoplarse o entenderse con los centrales y queda desguarnecido a sus espaldas muy fácil para ser el número cinco de River. “No agarra a nadie”, en criollo. Pero no es el único culpable de todos esos desajustes.
Tomás Galván (4): ordinario, así se podría definir su partido. De nuevo sin rebeldía ni ímpetu para ir hacia adelante. Acumuló mucho pase hacia atrás o sin riesgo. Volvió a pasar desapercibido la mayor parte del partido, lo cual no es bueno por la posición en la que juega. Si no entra en contacto con la pelota y se anima, queda perdido. Su nivel viene en baja hace varios partidos y no se explica que sea titular indiscutido. No da soluciones.
Maxi Meza (6): fue la rueda de auxilio de Moreno en el mediocampo. Tuvo más responsabilidades ofensivas que defensivas. Una buena noticia su regreso tras la lesión. Le dio un buen trato a la pelota, favoreciendo la fluidez en la circulación, y no mucho más. Se dedicó a cumplir con su rol y no desentonar en la fase defensiva. Correcto.
Facundo Colidio (3): salvo por algunos chispazos de fútbol en el primer tiempo, donde tuvo tres o cuatro conducciones interesantes en velocidad, otro partido para olvidar. Lejos del arco y desconectado de la generación de juego. Baja a buscar la pelota a veces y trata de entrar en contacto con ella, pero después se apaga o equivoca los caminos. Se arrastró por la cancha en el segundo tiempo.
Ian Subiabre (3): le costó horrores desnivelar e imponerse por el costado izquierdo. Salvo algún pique al espacio, se vio rodeado casi siempre por muchas camisetas celestes. Y cuando tuvo panorama o tiempo para inventar algo, tomó malas decisiones. No deja de intentar nunca, pero choca mucho, es previsible con lo que va a hacer y se diluyó fácil. Otro partido en donde es primer cambio y no deja nada para rescatar.
Agustín Ruberto (6,5): activo, enérgico y participativo. Se movió con inteligencia y sentido por todo el frente de ataque, sumando buenos apoyos para darle continuidad a los intentos del equipo de progresar. Fue mucho más servicial y con mejores resoluciones técnicas que Salas. Pero el faltó presencia en el área. Fuera de ella, intachable, pero dentro de ella apareció poco. Más allá de eso, fue un partido más que bueno después de tanto tiempo sin sumar minutos. Raramente salió en el entretiempo.

River sigue involucionando en el juego y cayó ante Atlético Tucumán en el Monumental.
Ingresaron
Kendry Páez (5,5): aportó la cuota de gambeta que le faltaba al equipo para romper el cerrojo defensivo de Atlético Tucumán. Sigue engolosinándose o resolviendo difícil jugadas que piden no más de uno o dos toques, pero nuevamente fue importante para la mejoría en ataque, al menos durante un ratito. No alcanza aún, porque también tuvo varias imprecisiones.
Lautaro Pereyra (7): en 20 segundos hizo la mejor jugada de River en el partido. Recibió de espaldas, giró, aceleró, gambeteó y casi hace un golazo. Se asoció bien, con precisión en velocidad, con Colidio y Kendry. Incluso se hizo cargo de la falta de creatividad del equipo y tomó la lanza en la mayoría de los ataques. Atrevido y encarador.
Maxi Salas (4): el mismo repertorio que en los últimos partidos. Empeoró algunos ataques rebotando mal o de forma defectuosa la pelota, pero se las rebusca para siempre estar en el área. Tuvo una clara con un cabezazo que dio en el travesaño. Después no volvió a tener participación y se perdió entre todas las camisetas celestes.
Juanfer Quintero (5): no pudo sumar ni desequilibrar desde su ingreso. Fue uno más, algo que jamás ocurría cuando saltaba a la cancha. El contexto del partido, con Atlético Tucumán metido atrás y ocupando espacios, tampoco lo favoreció. Pero no fue el regreso esperado después de la lesión. Imprecisiones impropias en él.
Joaquín Freitas (-): entró en tiempo de descuento.





