En una de sus últimas apariciones mediáticas previa a su primer Superclásico como entrenador, Matías Almeyda se mostró tranquilo y confiado en el grupo de jugadores que saldrá a la cancha el domingo.
“Va a ser mi primer River-Boca como técnico: hay que disfrutarlo y tratar de que salga un buen partido. No me animo a arriesgar un resultado, hay que ser cuidadoso. Sí confió en este grupo. Seguramente el partido lo va a ganar el que menos errores cometa, el que más tranquilo esté en los 90 minutos”, confesó el Pelado, amparado en un Quilmes-River que todavía despierta bronca en cuerpo técnico, jugadores e hinchas.
Aunque al mismo tiempo, si bien el técnico reconoció que lo que genera este duelo ante el clásico rival es diferente a todo, pidió desdramatizarlo: “River-Boca es una fiesta del fútbol nacional y mundial. Y lo tomo desde ese lugar. Se juega el superclásico después de tanto tiempo, por nuestro paso en la B, y debemos convertirlo en una fiesta”.
“No tendría que cambiar nada después del River-Boca. Si ganamos el Súper, quedamos en la historia de este club, que es el más grande de Argentina. Y nos daría mucha tranquilidad ganar, mucho aire”, señaló, durante una entrevista con Canchallena.
En ese mismo sentido, explicó que durante toda esa semana intentó tranquilizar a grande y chicos, ya que de los titulares solamente Ponzio jugó este tipo de partidos: “Vengo hablando mucho esta semana con los pibes. Para que sepan lo que es un Superclásico, la importancia que tiene. Yo les doy un consejo: que no dejen de disfrutarlo. No todos los jugadores tienen la suerte de ponerse esta camiseta y jugar este gran partido. Más que nada sacarle esa presión que existe en el fútbol”.
Y por último, se mancomunó a un pedido de todo el Mundo River. “Ojalá podamos terminar con una sonrisa. Por River, por el plantel que labura con muchas ganas y por la gente que deja todo por ir a apoyarnos”, imploró el Pelado. Ojalá.



