(Incluye video) El defensor juvenil dialogó con La Página Millonaria sobre su primera pretemporada junto al plantel profesional. Si bien se mostró contento con esta posibilidad, el colombiano aclaró que no lo desespera debutar en Primera: “No tengo apuro, las cosas se van a dar a su debido tiempo”.
A los Pezzella, González Pirez y Funes Mori, esta pretemporada se les sumó una nueva promesa de la cantera millonaria: Eder Álvarez Balanta, el defensor de 19 años que nació en Bogotá y que en tan solo una temporada y media logró la Copa Libertadores Sub-20 y empezar a mezclarse con los jugadores de Primera División.
“Estoy viviendo este momento con mucha emoción, porque es como si estuviera viviendo un sueño. Porque desde que llegué a River me pasaron muchas cosas positivas y de un momento a otro. Vine a prueba en febrero de 2011 y quedé, entonces empecé a trabajar en Quinta División. Gracias a Dios, hasta el momento me han salido muy bien las cosas”, se enorgulleció Eder, durante una entrevista con La Página Millonaria.
Aunque, a pesar del ascenso meteórico que ha forjado en tan poco tiempo, el juvenil colombiano aclaró que prefiere avanzar con cautela: “Mi expectativa para esta temporada pasa por adaptarme al plantel de Primera y en base a eso comenzar a trabajar las falencias que tengo, para el día de mañana tener la oportunidad de jugar en la Primera de River. Igual, no tengo apuro, soy consciente de que las cosas se van a dar a su debido tiempo”.
Además, sobre las características de su juego, señaló: “Me destaco por el juego aéreo, el uno contra uno y me gusta jugar con la pelota en los pies. Por ahí no soy de recuperar la pelota y sacarla para arriba, y eso también ha hecho que me equivocara, porque como defensor no siempre puedo salir jugando. Eso me tocaría mejorar. Pero creo que tiene que ver con que antes jugaba de volante central y cuando llegué a River me pararon para atrás. En Colombia jugaba de doble cinco”.
“Ahora me siento muy cómodo como zaguero. Cuando llegué, el cambio de ritmo y dinámica que me generó el fútbol argentino hizo que me costara adaptarme en el mediocampo. Entonces, la decisión de los profes fue tirarme un poco más atrás para que tuviera más espacio”.



