(Incluye videos) El paso del equipo por la capital cordobesa generó furor en toda la provincia y sus localidades cercanas. Entre más de 30.000 hinchas coparon el hotel del plantel, el estadio y sitiaron la ciudad con camisetas de La Banda. Inolvidable.
Ni del Pirata ni del Matador, Córdoba fue bien millonaria. Así quedó demostrado después de esta semana en la que la provincia entera vibró al ritmo de la llegada de River. Al ritmo de una pasión que hasta superó los niveles del histórico clásico cordobés.
Sí, porque desde el martes, no bien arrancó la semana laboral y la venta de entradas, la gente se vistió de rojo y blanco para teñir la ciudad con los colores de La Banda. Miles de personas salieron a la calle para demostrar una locura que se vio se reflejada en colas de hasta cinco cuadras y varias horas de espera para conseguir su entrada.
Y una locura de la que el plantel pudo dar fe apenas puso un pie en tierras cordobesas. Es que a pesar de que el viernes arribaron con casi cinco horas de retraso, los jugadores sintieron el calor del hincha de River por aquella zona del país al segundo de haber aterrizado en el aeropuerto de Pajas Blancas.
Ni hablar de cuando llegaron al hotel. Allí, casi 200 personas los esperaban con camisetas, banderas y bengalas en medio una expectativa tal que no denotó el sufrimiento vivido casi cuatro meses atrás en esa misma ciudad. En absoluto, el apoyo, el cariño, el aguante resultó descomunal.
“Porque a River lo quiero lo vengo a alentar, en las buenas y en las malas mucho más”, les gritaron, a modo de bienvenida. Entonces, todo lo que todo lo que vino después fue totalmente previsible. Sí, porque esta hinchada logró lo que ninguna otra, que el apoyo incondicional se haya convertido en costumbre.
Sino basta con repasar la locura que se volvió a vivir durante la jornada del sábado para comprobarlo. Desde el mediodía, la capital cordobesa quedó sitiada por el rojo y blanco riverplatense. La Plaza San Martín fue el punto de encuentro para una previa con la que se hicieron sentir hasta varias cuadras de distancia y desde donde partió una caravana de autos, colectivos y motos hacia el Mario Kempes.
La caravana por avenida Colón se tornó tan pasional como kilométrica y derivó en un estadio colmado por más de 30.000 hinchas de La Banda. Es que las entradas resultaron escazas para semejante pasión y muchos hinchas de River terminaron colándose en la platea de Instituto. Todo valió a la hora de formar parte de esa fiesta inolvidable con la que quedó demostrado que Córdoba es bien millonaria.



