River sufrió su primera caída en la B Nacional tras perder por 2-1 ante Aldosivi, un rival contra el que no había jugado en toda su historia. Así, el equipo de Almeyda perdió el invicto y la punta del torneo de la manera más dolorosa. A seguir, que un tropezón…
Era muy difícil que River transitara estas 38 fechas de su primera vez en la B Nacional sin sufrir ninguna derrota. No tanto por los rivales, que en este primer cuarto de campeonato no han demostrado un nivel superior al del Millonario, sino porque era probable que el equipo de Almeyda sufriera una tarde como la de hoy.
Una tarde en la que, además de no controlar el partido ni encontrar la forma de llegarle a Aldosivi, River se transformó en su peor rival. A nivel grupal, se mostró endeble en cada una de sus líneas, con desajustes imperdonables a la hora de defender y con una liviandad total al momento de atacar.
Mientras que en lo individual, estuvo errático hasta el cansancio. Incapaz de hacer tres pases seguidos aun a través de aquellos jugadores que más seguros se venían mostrando, como Sánchez y Aguirre. Cómo habrá sido, que hasta Chichizola la pifió saliendo del fondo y casi provoca otra caída de su arco.
Entonces, entre trantas falencias, se potenciaron las virtudes de un Aldosivi que fue hasta el Bajo Flores para plantear un partido inteligente. El conjunto de Teté Quiroz salió a jugar sin desafiar a la historia, cuidándose atrás, siendo mezquino y hasta haciendo tiempo, pero con la astucia tal de un equipo que no salió a conformarse con el empate.
Así lo demostró antes y después de ponerse en ventaja, cuando River salvó varias pelotas sobre la línea, y así lo ratificó tras el empate de Cavenaghi. Cuando parecía que el penal mal cobrado había sacado del partido a todos sus jugadores, Aldosivi redobló esfuerzos en el fondo y aprovechó la única que tuvo en el complemento para llevarse una victoria histórica.
Esa que quedará marcada como la primera derrota de River en la B Nacional, pero que el plantel millonario debe entender como un simple traspié, para no caerse justo ahora que llega al final de la primera mitad del campeonato.



