El uruguayo, que llegó a River por pedido del Pelado, fue el primer jugador del plantel en reconocer las falencias del extécnico millonario. Y al mismo tiempo, elogió a Ramón.
Llegó a Núñez en agosto de 2011, después de retirar a Matías Almeyda. Jugando para Godoy Cruz y en un cruce con el por entonces capitán de River, Carlos Sánchez le fisuró una costilla al líder de un equipo en caída libre y le demostró que no solo se caracteriza por jugar, sino también por meter hasta en la última pelota.
Solo eso bastó para que unos meses después el Almeyda técnico lo pidiera como refuerzo para un River que debía afrontar el doloroso desafío de la B Nacional, y para que lo señalara -chicana mediante- como el responsable de su retiro del fútbol profesional.
De ahí entonces, la relación entre Pelado y el uruguayo fue inmejorable. A tal punto que el técnico bancó a Sánchez en su peor momento personal y deportivo, a capa y espada, a pesar de todas las críticas. Sin embargo, hoy, con Almeyda ya fuera de Núñez y dejando las simpatías de lado, el volante fue el primero en salir a reconocer que al Pelado le faltó experiencia para sobrellevar al equipo.
“A Matías le faltaba un poquito de experiencia y siempre tenía buenos trabajos. Pero le faltaba poner más a punto a cada jugador”, confesó Sánchez, en declaraciones a Goal.com
Y sobre las diferencias que encuentra con Ramón Díaz, señaló: “Cambió la experiencia en el trabajo. Creo que Ramón le da más duro al trabajo, que tiene una planificación ya armada con un cuerpo técnico con mucha experiencia, que puede sacar lo mejor de sí”.



