El defensor se ausentó por segunda día a los entrenamientos de River producto de las cenizas volcánicas, que impiden la salida de su vuelo con rumbo hacia Buenos Aires.
Entre tantos que quieren venir por amor a la camiseta, también están los que no pueden llegar por caprichos de la naturaleza. El pobre de Adalberto Román da prueba de ello, tras estar varado en el aeropuerto de Asunción de Paraguay por más de 48 horas.
El defensor tenía previsto regresar a Buenos Aires el domingo pasado, pero las cenizas del volcán chileno Puyehue imposibilitaron los vuelos en el circuito que une Asunción con Ezeiza.
Por lo que Román no sólo no pudo asistir a la primera práctica de Matías Almeyda al frente del plantel, sino que tampoco lo pudo hacer este martes, cuando River entrenó en el predio de Ezeiza.



