(Córdoba – Enviado especial) Fue y generó más que Instituto, pero le faltó precisión y suerte en el área rival. Además no hizo prevalecer el hombre de más que tuvo durante veinte minutos, ante un conjunto cordobés que estuvo muy lejos de ser la sensación del campeonato de la que todos hablaron. Y encima, Delfino…
Mucho se habló de que sería un partido clave. No tanto por el nivel de ambos, sino porque se trataba del líder visitando el escolta del campeonato. De los dos equipos que más triunfos conquistaron y menos derrotas sufrieron en este primer cuarto del torneo. De los más goleadores y de los menos abatidos. Pero el empate por 0-0 en el Mario Kempes dejó con ganas a todos.
Principalmente a River, porque el conjunto cordobés estuvo lejos de ser aquel equipo preocupante, controlador de la pelota y eficaz para convertirse en un conjunto cerrado, mezquino y con esporádicas llegadas al arco rival. Cómo habrá sido, que ayer La Gloria sólo tuvo dos oportunidades, una en cada tiempo. En el primero, cuando Lagos quedó mano a mano con Chichizola; y en el segundo, cuando Barsottini asistió a Dybala y éste sacó un remate cruzado que se fue apenas desviado.
En cambio, La Banda tuvo la pelota, generó más jugadas y dominó el encuentro. Pero no logró hacer la diferencia en el momento oportuno. La pudo haber hecho de la mano de Cavenaghi, cuando le metió la rodilla al centro de Ocampos y la pelota terminó reventando el travesaño. Y la pudo haber hecho también a través de Ríos, al inicio del complemento, cuando sacó un bombazo desde el vértice del área grande que estrelló el poste izquierdo de Chiriani.
Pero además contó con dos chances de Sánchez y el Keko Villalva que se fueron besando el palo del arco de Instituto. Por lo que el equipo de Matías Almeyda tuvo oportunidades como para imponerse en el marcador, pero terminó fallando en el último toque y el 0-0 resultó inamovible. Incluso, porque River tampoco logró aprovechar el hombre de más que tuvo durante 25 minutos del partido, por la expulsión de Erpen.
Aun así, el empate no resultó despreciable. No, porque La Banda se enfrentó ante uno de los animadores del campeonato y porque, además de mantener la punta del torneo, continúa invicto después de once fechas. Ni más ni menos.



