Con una actuación estupenda de Aguirre, le ganó 2-1 a Huracán en Parque Patricios y redondeó la seguidilla de partidos logrando 7 de 9 puntos posibles. Además, recuperó la punta justo antes de visitar a Instituto. Un partido clave dentro de las 28 fechas que quedan.
La excursión de River a Parque Patricios no arrancó como se presagiaba. A pesar de que Huracán venía de dos triunfos consecutivos y la llegada de Diego Cocca parecía haberle cambiado la cara, el Globo seguía siendo un equipo endeble, demasiado flojo para un millonario todavía dulce por el 7-1 a Atlanta.
Pero a los 7 minutos de iniciado el encuentro, Ferrero se durmió al salir del fondo y el conjunto quemero pegó el primer grito de la tarde. Entonces dio la sensación de que el desarrollo del partido se tornaría más complicado de lo imaginado. Sin embargo, Martín Aguirre apeló al regreso goleador que había tenido frente al Bohemio y, a partir de los 14 de la primera etapa, volvió a señalarle a La Banda el camino de la victoria.
Tras un tiro de esquina, Aguirre le ganó a su marca y sacó un cabezazo inatajable para Monzón. Y a los 20, luego de una gran jugada de Sánchez y Vella, el pelado improvisó una chilena en medio del área rival para dar vuelta el resultado y sellar el 2-1 final.
Ese 2-1 con el que River, a pesar de que tuvo un segundo tiempo opaco y por momentos hizo méritos como para que Huracán le empatara, terminó redondeando una semana inmejorable. Es que de esta manera el equipo de Almeyda logró 7 de los 9 puntos que disputó y se afianzó como líder del torneo, ya que Gimnasia de Jujuy no lo alcanzará ni ganando su partido pendiente. Aunque ahora, La Banda deberá defender la punta nada menos que frente a Instituto, en lo que -sin dudas- será una verdadera batalla en Córdoba.



